Volviendo a la segunda vía

7/07/09

Tenía pendiente hace algunas semanas el contestar un comentario de Kewois, acerca de la Segunda Vía para demostrar la existencia de Dios, y como es una conversación muy interesante no quise que se perdiera en los comentarios de otra, así que amerita una nueva entrada.

Dice Kewois:

Pero nadie niega la causalidad en el universo para procesos de comunicacion.
Haty procesos causales y no causales

Como dije, la segunda vía no cierra el debate, pero serán los escépticos los que deberán demostrar que hay fenómenos no causales.

Pero atención: al igual como a veces los creyentes recurren a la ignorancia para intentar demostrar la intervención divina, tampoco deben los escépticos invocar la ignorancia para demostrar que hay fenómenos no causales. Por ejemplo, se ignora cómo se inició la vida, pero de ello no se sigue que este fenómeno no tenga causa.

No a menos que demuestres que hay entes que no pertenecen al mundo sensible.

Parece que propones un materialismo muy estricto, pero ¿es necesario que demuestre la existencia de entes no sensibles? considera esto: si el materialismo fuera cierto, no tendría sentido decir que el materialismo es cierto, ya que “materialismo” y “cierto” son dos seres que no pertenecen al mundo sensible y por lo tanto, según el materialismo, no existen.

Entonces ¿Cómo puede alguien ser materialista?

1) lo de las fichas de domino, ninguna ficha es una imagen pese a que en conjunto al caer forman la Gioconda (por ejemplo)
2) que una celula se reproduzca no implica que los atomos que la forman se reproduzcan
3) que seamos inteligentes y hablemos no implica que cada neurona hable o sea inteligente
5) las letras no tienen mensajes el conjunto de ellas ordenadas de ciertamanera si.
6) que un edificio sea confortable no implica que cada ladrillo sea confortable

En cada uno de estos casos, la propiedad que no se encuentra en las partes, no procede de la nada, sino que se explica por el “orden” en que se encuentran las partes. A su vez, este orden tiene un origen no material, una voluntad, QED, a excepción de los casos 2) y 3), donde se ignora cuáles son los mecanismos que dan origen a la capacidad reproductiva de las célulasinteligencia.

4) que los numeros enteros sean infinitos no implica que cada numero sea infinito.

Sin perjuicio de que número no es algo palpable, sino una idea, la idea de que el conjunto de números enteros es infinito no surge de la suma de los números enteros, sino del concepto de número. Toda suma de números enteros te arrojará un número entero finito.

7) una molecula de agua solo tiene cierta velocidad ( energia cinetica) el conjunto de ellas puede ser liquida, hielo o vapor.

Pero el estado en que se encuentra el conjunto es producto necesario de agregar las velocidades de las moléculas.


Ciencia o negocio

4/07/09

Hace un mes enlacé a un artículo sobre el financiamiento de la ciencia, que, en inglés decía:

Así funciona el proceso de financiamiento
1. Determinas cuál es que tópico de moda (calentamiento global, superconductividad de cerámicos, tecnología furtiva)
2. Escribes una propuesta para financiar el trabajo que has estado haciendo por años, en tu área, pero con una perspectiva del tópico de moda.
3. Casi “demuestras” que el mencionado tópico de moda es afectado en una forma positiva hacia tu investigación.
4. Escribes una propuesta donde afirmas que un descubrumiento revelados ocurrirá en el siguiente ciclo de financiamiento.
5. Oh, y tratas de asociarta con entidades que siempre reciben financimiento gubernamental.

Funciona así: estudias las ranas en las colinas negras de Dakota. Nadie quiere financiar el estudios de las ranas ¿Por qué querrían? Así que a inicios de los ‘80 escribes tu propuesta para estudiar los efectos del agujero en la capa de ozono en la ranas. A medidados de los ‘80 tratas de oescribir una propuesta sobre ranas y defensas misilísticas, pero lo dejas. En los ‘90 escribes una propuesta sobre cómo la orina de ranas puede ayudar en ciertas fomas de cáncer [...] y a fines de los ‘90 escribes propuestas sobre cómo las ranas de Dakota pueden ser usadas para detectar gas nervioso como parte de la Guerra Global contra el Terrorismo.[...] En los 2000 se te otorgan fondos para estudiar la declinación de las poblaciones de ranas en las colinas negras debido al calentamiento global, a pesar de que las ranas estaban ahí durante media docena de eras de hielo, y han sobrevivido 8 períodos  desde la última era de hielo cuando la temperatura era muy superior a la actual.

Y ahora La Tercera  nos informa

Comprueban que el cambio climático encoge a las ovejas escocesas

Entonces lo que pasa por ciencia comienza a parecerse mucho a un negocio.


Razones para un aborto

29/06/09

En enero 22 de 1973, cuando la Corte Suprema derogó las leyes criminalizando el aborto en Roe v. Wade, el Presidente Richard M. Nixon no hizo declaraciones públicas. Pero al día siguiente, cintas liberadas recientemente revelan que, privadamente expresó ambivalencia.
A Nixon le preocupaba que un mayor acceso al aborto amparara la “permisividad”, y dijo que “rompe la familia”. Pero también veía una necesidad del aborto en algunos casos, como en los embarazos interraciales, dijo.
“Hay ocasiones cuando un aborto es necesario. Sé eso. Cuando tienes un negro y una blanca.” le dijo a un ayudante, antes de agregar “o una violación”.

The New York Times [en inglés]

“O una violación” ¿Se dan cuenta lo que está operando aquí? Es el aborto entendido como un medio, para obtener un fin, en este caso, que una mujer no tuviera que soportar un embarazo tan terrible como el que es producto de una violación, o que una mujer blanca no tuviera que verse vinculada toda su vida con un negro por un error. Claro, “nadie quiere un aborto” porque debilita a la familia y todo eso, pero hay que reconocer que en la vida hay situaciones tan terribles, como una violación o una relación interracial, que lo justifican.

Fíjense que Nixon piensa en los embarazos interraciales antes de mencionar la violación ¿por qué? pues porque en su tiempo ese era el problema político que tenía entre manos, no las violaciones. Al igual que a los políticos de todos los tiempos, lo que les preocupa no es si un acto es bueno o malo en sí, conveniente o no, sino cuál es su consecuencia en la política, en el titular de mañana, en la próxima encuesta.

A veces el tiempo nos engaña, y nos hace creer que el mundo avanza, y quienes se casan con esta idea gustan de llamarse “progresistas”. No es así, el mundo apenas se tambalea de un lado para otro, sin ir a ninguna parte. Tal como hoy miramos con horror las razones que justificaban el aborto en el pasado, hace apenas 30 años, el futuro ser reirá de las formas en que nuestros líderes actuales justifican sus campañas por el homicidio, mientras inventan otras para deshacerse de aquellos humanos inconvenientes.

Mientras tanto, la Iglesia anuncia que nunca es aceptable procurar la muerte de un ser humano inocente, hasta que NSJC vuelva.


Segunda vía

16/06/09

Kewois nos informa acerca de algunas refutaciones a la Segunda Vía. Veamos:

Como ven éste sofisma no es más que una derivación del anterior y también incurre en una falacia de círculo vicioso ya que asume en la premisa:”serie infinita ya que si no hubiera algo primero no habría lo último ni lo intermedio” la conclusión a derivar. Luego este argumento se destruye a sí mismo.

Si bien es válido critir una argumentación por ser circular, tal crítica debe ser capaz de distinguir la premisa de la conclusión, y mostrarnos cómo se encuentra oculta la última en la primera. En este caso nos dicen que la premisa es… y luego nos tira todo el argumento, que obviamente contiene su conclusión, para luego decirnos que la premisa contiene la conclusión.

Comete la falacia de la composición, porque supone gratuitamente que porque las cosas tienen causas, luego la serie de las cosas también, cuando un conjunto o todo no tiene porque tener las mismas propiedades que las partes (puede tener propiedades emergentes ausentes en las partes, como la vida en el caso de las células, propiedad que no tienen sus partes como los ribosomas y carecer de las propiedades de sus partes como la dualidad onda-corpúsculo que poseen los electrones, pero no la molécula proteica que componen).

Se nos quiere demostrar que el conjunto puede no toner las propiedades de las partes, pero se eligen malos ejemplos para ello. Por un lado se menciona la vida de las células, en circunstancias que no sabemos cómo se originó o de dónde proviene la vida, de lo que estamos seguros es que no es un propiedad de la materia inerte el comenzar a vivir, como lo proponía la teoría de la generación espontánea. Por otro lado, se habla de la dualidad onda-corpúsculo, cosa que fuera de un libro de física no es más que tecno cháchara. Para que un ejemplo sirva de ejemplo debe ser claro al oyente, debe mostrar algo que es evidente, y no apelar a la ignorancia. (error que habitualmente también cometen los proponentes del DI).

La causalidad es una categoría sólo aplicable a acontecimientos empíricos; luego es una falacia de conclusión desmesurada aplicarla a un Dios que se encontraría más allá de toda posible experiencia y sobre el cuál no hay ninguna evidencia empírica.

Precisamente de eso se trata, que la causalidad no se aplica a Dios. ¿o no estoy entendiendo algo?

Según Schopenhauer, aquí se confunde la necesidad del PRS del devenir o causalidad (ontológico) con la necesidad del PRS del conocer (epistemológico), ya que los metafísicos al ir enumerando las causas de la cadena de improviso reemplazan el PRS del devenir (que no admite comienzo por su naturaleza inherente) por el PRS del conocer que si tiene como comienzo o término una verdad lógica, empírica, etc. pero que nada tiene que ver con causas o génesis de hechos reales que eran parte del argumento, cometiendose una falacia distractiva al meter de contrabando un principio de conocimiento abstracto (fundamento de los juicios formales) cuando se pedía una causa real (cuyo PRS del devenir trata sólo con estados o proceso de cosas concretas no con juicios abstractos).

Admito que de esto entendí muy poco. Tendré que esperar que alguien me lo explique. Y no, eso no demuestra que Dios no existe.

Y aqui otra de Eliana Ross

Segunda Vía:

Se basa en la afirmación de que las causas son cosas objetivas y que la relación causa-efecto es concreta y parte de la realidad. No lo acepto.

¿No acepta que la relación causa-efecto es concreta? no lo parece, pues si uno no acepta la existencia de algo, lo mínimo es que deje de usarlo.

Considero que lo que nosotros, como observadores del Universo, vemos es regularidad, lo que llamamos relación causal es una abstracción mental para ordenar en nuestra mente esa regularidad, no creo que sea posible demostrar que la relación causa-efecto es real y objetiva para todos los fenómenos del Universo.

¿”No lo acepto, no creo”? parece que estuviéramos hablando de un dogma de fe. Por cierto, la causalidad se muestra, no se demuestra, no porque sea falsa, sino porque es una premisa. Al que dice que le demuestren la causalidad, dénle un golpe y luego pídanle que la niegue.

Pero aún aceptando la existencia de las relaciones causales [¿pero no era que...? o bueno], el argumento de la segunda vía incurre en una contradicción interna insalvable. Se nos dice que todo efecto tiene una causa que a su vez es efecto de una causa anterior. Entonces luego se nos dice que hay algo que no tiene causa, si esto es así entonces la premisa primera es falsa, no todo tiene una causa.

Nop, la segunda vía no dice “todo efecto tiene una causa que a su vez es efecto de una causa anterior”; dice “nos encontramos que en el mundo sensible hay un orden de causas eficientes” (¿se fijan que útiles son las comillas? conviene usarlas). Luego, es posible sostener que existe algo que no pertenece al mundo sensible y que no tiene causa, sin contradecir la premisa.

También se nos dice que el efecto sin causa es uno solo, considero eso como gratuito, ya que del razonamiento dado no se infiere que deba ser uno y aún peor es que se considere a esa causa como Dios.

Es que el razonamiento dado no se refiere a la unidad de Dios no a su nombre, se refiere a su existencia, con lo que esta última crítica resulta infundada.


¡Dios existe! y la segunda vía

11/06/09

En la Suma Teológica, Santo Tomás de Aquino explica:

La existencia de Dios puede ser probada de cinco maneras distintas. [...]
2) La segunda es la que se deduce de la causa eficiente. Pues nos encontramos que en el mundo sensible hay un orden de causas eficientes. Sin embargo, no encontramos, ni es posible, que algo sea causa eficiente de sí mismo, pues sería anterior a sí mismo, cosa imposible. En las causas eficientes no es posible proceder indefinidamente porque en todas las causas eficientes hay orden: la primera es causa de la intermedia; y ésta, sea una o múltiple, lo es de la última. Puesto que, si se quita la causa, desaparece el efecto, si en el orden de las causas eficientes no existiera la primera, no se daría tampoco ni la última ni la intermedia. Si en las causas eficientes llevásemos hasta el infinito este proceder, no existiría la primera causa eficiente; en consecuencia no habría efecto último ni causa intermedia; y esto es absolutamente falso. Por lo tanto, es necesario admitir una causa eficiente primera. Todos la llaman Dios. (Parte I, Q.2, a.3)

Una forma habitual en que los ateos impugnan esta línea de argumentación es negar que la causalidad sea un principio general del universo, de manera de permitirnos llegar a alguna conclusión respecto de Dios, y a veces recubren esta objeción con tecno cháchara cuántica. Desde luego, tal objeción es absurda y no sirve de nada dedicarle tiempo, porque, junto con negar la existencia de Dios, niega la posibilidad de la comunicación misma, pues esta se basa en la idea de que mis palabras y actos son capaces de causa un efecto ciert0 en el entendimiento de otro.

Con todo, también me había negado a dar por suficiente esta demostración del Doctor Angélico,  pensando en la otra objeción que se puede levantar ante la Segunda Vía: ¿Qué tal si esa cadena de causas eficientes se extendiera de forma infinita hacia el pasado? ¿o si la llamada “cadena” tuviera forma circular? ¿Qué tal si aquello “que no admite una causa eficiente primera” no es Dios sino el Universo en sí? Concedo que estas no son objeciones en sí mismas, sino mera posibilidades, que deberían demostrarse, pero que parecían razonables como posibilidad.

La Segunda Vía contempla estas posibilidades, y las descarta al decir “Si en las causas eficientes llevásemos hasta el infinito este proceder, no existiría la primera causa eficiente; en consecuencia no habría efecto último ni causa intermedia; y esto es absolutamente falso.” Sin embargo, parece que esto está en término demasiado abstractos para resultar convincente en sí mismo, pero  he cambiado mi opinión respecto de la fuerza que tiene el argumento de Santo Tomás, leyendo este artículo en el blog de John C. Wright.

¿Se han preguntado cómo se vería el Universo si lo viéramos a través de unos lentes que nos permitieran percibir exclusivamente las relaciones causales entre los seres? Sería algo muy parecido a esto.

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Ciencia

9/06/09

A veces uno tiene la impresión de que la ciencia es algo parecido a lo que se ve en TV, lo cual, si uno se detiene a pensarlo, es evidentemente absurdo, pues la TV está más interesada en vendernos shampoo que en decrinos la verdad. Para qué hablar de nuestros estimados escépticos que invocan el infalible nombre de la ciencia con reverencia digna de toda buena religión. En fin, a continuación algunas notas acerca de la forma en que realmente funciona la ciencia

Temas que los medios de comunicación siempre reportan

Sobre la investigación del cancer

Cómo obtener financiamiento

El método científico y el método de los científicos: No lo olviden, niños, los 7 conceptos básicos de la ciencia moderna son Tiempo, Espacio, Materia, Energía, Poder, Prestigio y Financiamiento.


Armas ¿derecho o privilegio?

14/05/09

El subsecretario [del Interior, Patricio Rosende] insistió en que “tener un arma no es sólo un derecho, es un privilegio que se le entrega a algunas personas, y por lo demás debe estar, en consecuencia de ello, sujeto a restricciones, a limitaciones importantes y a controles”.

La Tercera- 14/05/2009

Debo reconocer que no me agradan las armas de fuego, por causa del trabajo he tenido algunas en mis manos, nunca una cargada, y, a pesar de que uno como abogado conoce de cerca la realidad de los delitos, jamás tendría una en la casa, porque me siento razonablemente seguro de que nadie se arriesgaría a entrar en mi casa con gente dentro (“claro”, me dirá alguien, “hasta que te pase”).

Esta actitud, que creo es compartida en su mayoría por mis compatriotas, encuentra su base en que Chile todavía goza de una cultura relativamente pacífica, producto de una comunidad cohesionada.  Sin embargo, con una bonanza económica mantenida ya por más o menos dos décadas y mayores libertad en múltiples ámbitos, esto ha comenzado a cambiar, se hace más común el ver al otro como un extraño, y por lo mismo, un peligro, y con ello la gente empieza a pensar que no sería mala idea tener un arma en la casa, sólo como protección.

La discusión acerca de las armas no se debe abordar exclusivamente como un problema de seguridad pública –del tipo “¡Debemos defendernos de los delincuentes!” versus “¡Debemos impedir que las armas lleguen a manos de los delincuentes– porque eso es andar pegando palos de ciego: puede que un año bajen o suban las estadísticas de delitos cometidos o repelidos con armas, pero no mira al problema subyacente, cual es la realidad cultural en que uno está dispuesto a disparar contra otro.

En este contexto, el subsecretario del Interior (la más alta repartición encargada de la paz interna del país) señala que poseer un arma “no es un derecho, es un privilegio”.

Preliminarmente, tiendo a pensar que el subsecretario se equivoca, y que tener armas no es un derecho ni un privilegio, sino una libertad. ¿Qué quiero decir con esto? que lo propio de un derecho, lo que lo diferencia de una libertad o de otro tipo de relación, es que lleva aparejado una obligación correlativa y positiva que se encuentra impuesta a otra persona: si tengo derecho a que se me entregue una cosa, es porque alguien, el deudor, tiene el deber de entregármela; si tengo derecho a recibir atención de salud, es porque una persona determinada, generalmente el Estado, tiene la obligación de proveer los medios para que yo reciba esa atención.

Ya sé que hoy en día parece que todo fuera un derecho: la vida, la muerte, el placer, el medio ambiente, la educación, la salud, la TV y la conexión a internet; pero aquí estamos hablando entre gente seria y conviene mantener categorías claras para pensar con claridad. Leer el resto de esta entrada »


Aborto terapéutico en Chile

29/04/09

No es necesario dictar una ley en Chile que legalice el aborto terapéutico, y quienes lo proponen o no saben de derecho (como probablemente le ocurre al 90% de los candidatos) o lo saben, y sólo pretenden introducir una cuña para que el Estado ampare la destrucción de seres humanos.

En los comentarios de esta entrada anterior surgió el tema, y yo decía que el Código Penal chileno acoge en su artículo 10 N° 10 la hipótesis de peligro para la vida de la madre, que parece preocupar a algunas personas de buena voluntad, por lo que no se necesita una ley especial. Esa norma establece que están exentos de responsabilidad penal “el que obra en cumplimiento de un deber o en el ejercicio legítimo de un derecho, autoridad, oficio o cargo”, y por lo tanto, el médico que tiene el deber de conservar la vida de sus pacientes en razón de su oficio, no comete delito cuando, ante la posible muerte de ambos, toma las acciones necesarias para salvar al menos la vida de uno de ellos.

La cita que detallo a continuación pertenece al libro “Lecciones de Derecho Penal Chileno” de los profesores Sergio Politoff, Jean Pierre Matus y María Cecilia Ramírez, y la dejo aquí para que no se diga que lo dicho es sólo mi interpretación.

“En lo casos excepcionales [de aborto terapéutico, este] cumple con la finalidad que señala su denominación y, por tanto, debe entenderse ejecutado conforme a la lex artis, todo lo cual lleva a la conclusión que se trata de un supuesto lícito, justificado con arreglo a la disposición del art. 10 N° 10 del Código Penal[...]. Este es el parecer de la doctrina mayoritaria entre nosotros, la que, con razón agrega el requisito del consentimiento de la paciente para que el acto resulte justificado para ambos”

Obra citada, pag 96, Editorial Jurídica de Chile, Segunda Edición, 2006. Cursivas en el original, el destacado en negrita es nuestro.

“Esta conclusión no se altera por lo dipuesto en el actual art. 119 del Código Sanitario [...]. En efecto, esta disposición no hace más que transcribir en términos imperativos la prohibición que establece el art. 345 para los facultativos, admitiendo expresamente en su preámbulo que en los casos excepcionales debe recurrirse a las reglas generales del Código Penal. Y estas reglas no son otras que las del art. 10 N° 10, antes citado”

Obra citada, pag 97.


La naturaleza de la magia

14/04/09

The Nature of Magic

Una interesante, aunque breve, disquisición acerca de la perspectiva medieval acerca de la magia. En resumen, en esa época se oponía la magia a las artes (lo que hoy llamaríamos técnica), pues si bien en ambas dominaba el principio de causalidad, en la segunda la causa era manifiesta, mientras que en la primera era oculta.

Al parecer, de aquí habría surgido la cercanía de ideas entre magia y ocultismo.

Interesante.

Desde luego, este análisis hace que la famosa frase de Arthur C. Clarke “Cualquier teconolgía lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia” sea una pueril preogrullada, ya que en cualquier mecanismo más complejo que una catapulta el curso causal que la hace funcionar se encuentra oculto… y no creo que el señor Clarke haya pretendido alabar la avanzada tecnología de, digamos, una máquina de escribir.


Cómo me puse así III: la moral

1/04/09

Era callejero por derecho propio,
su filosofía de la libertad
fue ganar la suya sin atar a otros
y sobre los otros no pasar jamás.

Todos escuchamos cuando chicos esta canción, y de una u otra forma aprendimos que la regla de oro de la moral era no hacer daño a los demás. Sin duda que, así planteado, esa es una gran regla; el problema, como lo veo hoy, es que la gran mayoría no van más allá, y se quedan con esta moral de niños para toda la vida.

Puedo agregar aquí que el segundo tema que me marcó fue la lucha por los derechos humanos de mi madre. A pesar de ser de familia DC, ella defendía a los de izquierda, bajo el alero de la Iglesia y así ella me enseñó que los derechos humanos son para todo los seres humanos, no sólo para aquellos que nos parecen tolerables.

Estas cosas te dejan una marca indeleble, porque si bien puedo imaginarme siendo deísta (del tipo “Jesús fue un maestro sabio”) o incluso agnóstico (toda la historia es una gran conspiración), simplemente no puedo imaginarme negando los derechos humanos. Si se me demostrara que los DDHH son la idea más irracional del mundo, renunciaría a la razón.

Pero volvamos a nuestro relato: Primer año de la carrera de derecho, en el ramo de introducción al derecho, todos aprendemos sobre los diferentes sistemas normativos: moral, social y jurídico. Todos repetimos que la diferencia fundamental entre la moral y los otros dos ordenamientos es que ella mira además del acto interno, a la intención del sujeto que actúa. Dicho lo anterior, bastan dos segundos para darnos cuenta que esa regla de “no dañar a otro” no es una norma moral, sino jurídica.

Nota: Luego, quien diga “mi moral es no dañar a nadie” simplemente afirma que no tiene moral. Admitir lo contrario implica que moral y derecho se confunden, lo cual es absurdo.

Pero claro, estas cosas se escuchan, memorizan, repiten para la prueba y luego se olvidan… sobre todo en primer año de universidad. Creo que estaba en segundo año cuando fui a una conferencia para jóvenes líderes, en una fundación cuyo nombre no recuerdo. Después supe que solían hacer estas reuniones para “reclutar” (por decirlo de algún modo)pero conmigo no les resultó. Sí recuerdo que la charla que me interesaba era sobre el tema de la ética y la política.
En ella un profesor exponía acerca del estudio de la ética como si fuera un tema conocido por todos, así que yo quedé bastante colgado. Lo que luego logré rescatar de la charla fue un ejemplo de dilema ético que él mencionó. El caso era más o menos así.

Un grupo de prisioneros se encuentra en un campo de concentración. Como suele suceder en las relaciones humanas, uno de ellos establece una relación más cercana con uno de los oficiales del campo y se hacen amigos. Cambia el sentido de la guerra, y se les ordena a los celadores retirarse del campo de concentración, llevando consigo sólo a una parte de los prisioneros. El oficial ve una oportunidad de probar la lealtad y amistad de su amigo prisionero, y le ofrece una opción terrible: “Designa a uno de tus compañeros para matarlo, o de lo contrario yo dispondré que te maten antes de retirarnos”

¿Qué debe hacer el prisionero? Desde luego, matar a otro es malo, pero tampoco es que algo que el prisionero quiera o busque. Cierto, está presionado por la situación, y la recompensa no es sólo su vida ahora, sino ganarse la confianza del oficial y tal vez salvar otras vidas en el futuro.

Ya se pueden imaginar que la respuesta ética es “el prisionero no debe designar a nadie, aunque eso signifique su muerte”. Lo interesante, para mí al menos lo fue, era la lógica detrás de esta respuesta: la regla básica de la ética es “existe el deber de hacer el bien y evitar (o no hacer) el mal” y, por el contrario, no existe una exigencia ética de evitar sufrir un mal. En consecuencia, puesto en la disyuntiva de hacer un mal y recibir un mal, la ética debe inclinarse por recibir el mal, y no actuar inmoralmente.

La lógica es incuestionable, pero el resultado terrible. Creo que nadie reprocharía a ese pobre hombre por haber designado a uno de sus compañeros para la muerte, pero al mismo tiempo la razón exige afirmar la inmoralidad de su acto.

Para mí, este ejemplo fue la bala de plata para la moral utilitarista, porque su respuesta era claramente inferior. Un utilitarista diría que el resultado neto de vidas perdidas, sea la propia o la agena es el mismo, y por lo tanto el prisionero es libre para elegir cualquiera de las dos opciones, aún reconociendo que ninguna es óptima. En definitiva, la regla básica del utilitarismo es “debes buscar el mayor bien posible”, lo que deja sin contenido propio a la ética, porque nunca habría nada prohibido en tanto el resultado fuera bueno.

La verdadera respuesta ética, y lo inevitable que parecía me dejó confundido por un tiempo. Todos consideramos a la ética parte de la felicidad: nadie podría ser feliz si no se quiere a sí mismo, y nadie puede quererse si no estima que al menos la mayor parte del tiempo actúa correctamente. Es por eso que hasta los delincuentes intentan justificar su actuar.

Pero he aquí que la ética no ofrecía felicidad alguna, sólo exigía un deber, y por otro lado se me ofrecía una ética de cartón piedra, que sólo servía para justificar lo que yo ya había decidido

Entonces  ¿eso era todo? ¿Nada más que un viaje hacia Escila y Caribdis?

En este punto algo debió haber hecho “¡Clac!” en mi cabeza, porque, claro, Dios era la solución, si no el dios cristiano, al menos uno que pudiera recompensar los buenos actos y castigar los malos. Hay ciertas cosas que nunca serán aceptables. Todo el bien que haga un dictador no justifican la desaparación de una sola persona; todo lo que sufra en mi matrimonio no excusan el adulterio; ni las vidas que pueda salvar, la tortura de un terrorista. Cada vez que tomamos una decisión moral de este tipo, sabemos con total y absoluta certeza que sufriremos por ello, pero ¿Cuál es la opción? ¿Vivir sin moral? Desde entonces las ideas de derechos humanos, moral y religión han estado estrechamente unidas en mi cabeza.

A veces me pregunto cómo pueden vivir algunas personas con tan altos ideales éticos como “debemos conservar la tierra para nuestros nietos” o “ningún niño debe morir de hambre”, y al mismo tiempo no ver que todo eso, sin Dios, no es más que una moda. Supongo que es por mi temperamento, y a la mayoría de la gente le basta “saber” que es verdad.