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Compaginando los relatos de la navidad

MateoHace algún tiempo intentamos replicar a los que acusaban contradicciones en los evangelios acerca de la resurrección (juzguen uds. mismos si tuvimos éxito), y a continuación intentaremos hacer lo mismo con los relatos de la natividad que encontramos en los evangelios de Mateo y Lucas.

Dos estilos muy diferentes

Comencemos por destacar aquello en lo que ambos evangelios coinciden:

  • Jesús nació de una joven llamada María;
  • María estaba prometida con José, descendiente de David;
  • El niño fue concebido virginalmente, por el poder de Dios;
  • El niño nació en Belén de Judea en tiempos de Herodes; y
  • Luego del nacimiento la familia se establece en Galilea.

Claramente estamos ante dos relatos independientes, pero que aún así afirman un mismo hecho en lo esencial y sus circunstancias.

Pero dicho eso, lo primero que impresiona son las enormes diferencias no solo de perspectiva (que es lo esperable cuando se trata de testigos separados) sino en el estilo de cada uno de ellos.

Mateo comienza su evangelio evocando claramente los libros del antiguo testamento:

Mt 1,1 Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham:2 Abraham fue padre de Isaac; Isaac, padre de Jacob; Jacob, padre de Judá y de sus hermanos.

Comenzar con una genealogía debería recordarnos la primera genealogía que encontramos capítulo 5 del Génesis (Gn 5, 1 “La lista de los descendientes de Adán es la siguiente: Cuando Dios creó al hombre, lo hizo semejante a él”), y del Éxodo (Ex 1, 1 1 Los nombres de los israelitas que llegaron con Jacob a Egipto, cada uno con su familia, son los siguientes”), y con ello retomar la historia de la salvación que era tan conocida para todos los israelitas. Concluida la genealogía, Mateo nos hace aterrizar bruscamente en la concepción virginal y en el sueño de José.

Lucas, en cambio, comienza su evangelio de forma muy diferente, como una carta a un amigo íntimo:

1 Muchos han tratado de relatar ordenadamente los acontecimientos que se cumplieron entre nosotros, 2 tal como nos fueron transmitidos por aquellos que han sido desde el comienzo testigos oculares y servidores de la Palabra.

3 Por eso, después de informarme cuidadosamente de todo desde los orígenes, yo también he decidido escribir para ti, excelentísimo Teófilo, un relato ordenado,4 a fin de que conozcas bien la solidez de las enseñanzas que has recibido.

Y lo que sigue a continuación es un dato preciso tras otro: Inicia con “en tiempos de Herodes, rey de Judea; se nos dice que Zacarías era “de la clase sacerdotal de Abías”, lo que permitía saber cuándo había estado sirviendo en el templo; “Al cumplirse el tiempo de su servicio en el Templo, regresó a su casa” precisa la concepción de Juan el Bautista; en el sexto mes, Gabriel se aparece a María; tres meses María permanece con Isabel, etc.

Hay que tener en cuenta esta diferencia, cuando se trata de compaginar ambos relatos.

¿Dónde vivían María y José?

Ha llamado la atención que Mateo simplemente dice “Cuándo Jesús nació en Belén de Judea, bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén”, entregándonos por primera vez un contexto para lo que nos cuenta; y Lucas en cambio comienza su relato con la familia en Nazaret, explicando por qué debieron trasladarse a Belén en la época del nacimiento. De esta diferencia se ha querido deducir que Mateo ignoraba completamente que la familia tuviera algún vínculo con Nazaret.

Esta hipótesis no es más que una especulación, basada en el silencio de Mateo, y generalmente este tipo de conclusiones no hacen más que reflejar lo que el autor espera que ocurra. Por otro lado ¿Sabemos algo más de Nazaret, que pueda explicar porqué Mateo lo omite de su relato? Pues resulta que sí, curiosamente el evangelio de san Juan nos cuenta que Nataniel se sorprende al escuchar que el Mesías provenía de Nazaret, y pregunta “¿Acaso puede salir algo bueno de Nazaret?”.

Con esto, uno podría suponer que, dentro de la historia con raíces en el Génesis que nos está contando Mateo, la importancia de Nazaret era simplemente inexistente, ante la de Belén como ciudad de David y lugar de una de las profecías más conocidas sobre el Mesías; y que decidiera simplemente que no era indispensable mencionar ese lugar, si no tenía ningún significado especial.

¿Dónde nace Jesús y quién lo visita?

LucasEl nacimiento de Jesús esta inevitablemente asociado con la imagen del pesebre, los pastores y los magos. Sin embargo, Mateo solo menciona a los magos que visitan al niño en una casa, mientras que Lucas únicamente habla del anuncio a los pastores y que encuentran al niño en un pesebre. De esto se han tomado para ver una discrepancia.

Esta acusación se resuelve fácilmente, mediante una lectura cuidadosa de los evangelios y abandonando las representaciones de las tarjetas de navidad.

Así encontramos que Lucas nos cuenta que el Mesías nació en un pesebre, y que los pastores lo encontraron ahí, luego de haber recibido el anuncio de los ángeles. Mateo, por su parte, dice que cuando nació Jesús, unos magos se presentaron en Jerusalén, preguntando por el Mesías, lo que produjo un gran revuelo, y que “después de averiguar con precisión la fecha en que había aparecido la estrella, los envió a Belén” (Mt 2, 7).

Dado que Herodes dispuso que se matara a los niños menores de dos años de Belén, al verse burlado por los magos, es razonable suponer que al menos un año y medio debió transcurrir entre la aparición de la estrella y la visita de los magos al niño, sin que se pueda determinar cuánto tiempo estuvieron viajando desde su tierra a Jerusalén.y luego permanecieron en la ciudad esperando que Herodes les dejara partir.

Ese tiempo es, desde luego, más que suficiente para que la Sagrada Familia hubiera dejado las precarias condiciones del pesebre y se mudara a una casa en Belén, mientras cumplían con los rituales de circuncisión y purificación que describe san Lucas.

Esto debería bastar para tranquilizar a los que se preguntan porqué los ángeles solo hablaron de un pesebre y no apuntaron a los pastores en dirección a la estrella que seguían los magos.

¿Y la estrella de Belén?

Otra de las imágenes que resultan características en época de navidad es la de los 3 reyes en sus camellos siguiendo una estrella luminosa en el cielo nocturno. Esta es la interpretación visual que se ha dado a cuatro versos que aparecen en el evangelio de san Mateo:

2, 2 y preguntaron: «¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo».

7 Herodes mandó llamar secretamente a los magos y después de averiguar con precisión la fecha en que había aparecido la estrella,

9 Después de oír al rey, ellos partieron. La estrella que habían visto en Oriente los precedía, hasta que se detuvo en el lugar donde estaba el niño.

10 Cuando vieron la estrella se llenaron de alegría,

Incontables libros se han escrito desde antiguo sobre la naturaleza de este fenómeno, proponiendo explicaciones sobrenaturales (un ángel, un milagro especial, una visión) y naturales (una conjunción planetaria, un cometa, una supernova, un mito).

La Iglesia no tiene una enseñanza magisterial al respecto, de modo que cada una de estas explicaciones es una posibilidad abierta. Debemos hacer excepción, eso sí, de la hipótesis que apunta que se trataría de un mito inventado por el evangelista para ajustar el relato a las expectativas de los paganos; pues eso es incompatible con la afirmación del Vaticano II que reafirma la historicidad fundamental de los evangelios. (Dei Verbum 19).

Cabe hacer notar, eso sí, que ninguno de estos cuatros versos hace indispensable que la estrella fuera un objeto particularmente móvil en el cielo.

De partida, cuando los magos dicen haber visto la estrella en Oriente, es evidente que no se refieren a un objeto al que vinieran siguiendo, porque no hay reinos al poniente de Judea, sino el mar. Luego, llegan a Jerusalén preguntando por el rey de los Judíos, pero si fueran guiados directamente por la estrella, habrían arribado a Belén.

También dice el evangelio que camino de Belén la estrella “los precedía”, o en otras traducciones “iba delante de ellos” y que “se detuvo” o “se puso” donde estaba el niño, pero en el griego original de los evangelios, ninguna de estas palabras implica necesariamente que el astro estuviera en movimiento. Las estrellas no permanecen quietas en el cielo nocturno y es posible coincidentemente la estrella de los magos se ubicara en la misma dirección que ellos iban durante las breves horas que les tomó llegar a Belén.

Una explicación naturalista, combinada con la providencia divina, es posible, y tiene la ventaja de ser compatible con que no haya otros registros de un fenómeno sobrenatural evidente, o que toda la ciudad se sorprendiera de la llegada de los magos, pero las posibilidades están abiertas.

¿Cómo se establecen en Nazaret?

Otra de las divergencias que se observan en los relatos de la navidad, se refiere al viaje de la Sagrada Familia luego del nacimiento. En Mateo, la narrativa es bastante fluida, pues el viaje a Egipto se explica por el deseo de Herodes de dar muerte al rey de los Judíos, y esto, a su vez, por el engaño de los magos que no regresan a Jerusalén para contarle acerca del niño. Lucas, por su parte concluye el relato de la navidad con un escueto “Después de cumplir todo lo que ordenaba la Ley del Señor, volvieron a su ciudad de Nazaret, en Galilea.”

Desde luego, todo esto no amonta a una contradicción, pues Lucas no niega que el trayecto de Belén a Nazaret haya comprendido algún lapso en que pasaran por Egipto; ni aporta precisión en cuanto a un tiempo que hiciera imposible ese trayecto. Mateo tampoco nos dice cuánto tiempo habría permanecido la Sagrada Familia en Egipto, solo indica que reinaba Arquelao cuando José “se retiró a la región de Galilea”.

en esa época los varones debían ir a Jerusalén al menos tres veces al año (Deut 16,16), de modo que un viaje a Egipto puede haber durado fácilmente unos pocos meses. Por ejemplo, si Jesús nacía a fines de diciembre, y permaneció en Belén hasta la época de las celebraciones de Pascua, podrían haber bajado a Egipto y regresar 50 días después, para la fiesta de las semanas, cumpliendo con ello “todo lo que ordenaba la ley” según nos dice Lucas, y desde ahí retomar el camino a Nazaret.

A estas alturas, considerando  la diferencia de estilos entre ambos evangelios que hemos anotado, es evidente que ese breve trayecto no sería importante para Lucas, pero sí para Mateo que estaba profundamente interesado en la tipología y profecía del Antiguo Testamento, que se revelaba en los eventos que rodeaban la resurrección, al punto que concluye su relato casi como si describiera un ejército realizando una maniobra militar “advertido en sueños, se retiró a la región de Galilea”.

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