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El Jesús Histórico de Dale Martin

Debo admitir que cuando bajé el curso Introducción a la Literatura del Nuevo Testamento [en inglés] y empecé a escuchar las clases de Dale Martin, estaba nervioso.

Ahí estaba yo, un laico católico, con su fe de carbonero, de esa que cree en resurrecciones y caminatas por sobre las aguas, escuchando las clases de un Profesor de Estudios Religiosos de la Universidad de Yale, un académico de extenso curriculum, múltiples y prestigiosos premios, agnóstico y homosexual. No sé qué esperaba encontrar: tal vez discrepancias insolubles en los evangelios, referencias a documentos que mis profesores cristianos hubieran preferido ignorar, algún dato histórico que demostrara la falsedad de las escrituras cristianas, al menos una explicación fidedigna que respaldara la hipotética fuente Q ¡Algo!

En cambio, tenemos una clase entera dedicada a mostrar que el Nuevo Testamento no es históricamente confiable porque no se puede reconciliar las versiones de los Hechos de los Apóstoles y de Gálatas acerca de la separación entre San Pablo y Bernabé, o saber si luego de nacer NSJC, su familia volvió a Nazaret o huyó a Egipto.

Digo, si uno buscara una persona en condiciones de criticar con fundamento la religión cristiana, con conocimiento de sus fuentes y tradiciones, de modo de poder montar un argumento sólido, seguramente no podría escoger mejor que a un profesor agnóstico de la Universidad de Yale ¿no? Y si esa persona tuvieran un argumento fuerte para decir que el cristianismo es una farsa, lo expondrían abiertamente, en vez de estar apuntando a discrepancias menores que han estado ahí por dos mil años ¿no? Y sin embargo, nada de lo que dice Dale Martin es algo que uno no haya escuchado antes.

Por ejemplo, su clase acerca del Jesús Histórico.

Inicia planteando que Jesús Histórico no tiene ninguna relación con el Jesús de la fe, y lo que lleguemos a decir del primero no tiene por qué afectarnos espiritualmente. Pero eso no son más que tonterías, porque si Jesús fue un judío fanático más, lo mismo podríamos seguirlo a él que a cualquier otro (si me preguntan, mejor ser discípulo de un filósofo griego). Por supuesto que conocer al Jesús Histórico es relevante, porque el cristianismo, o es una religión histórica o es un gran fraude.

Luego explica que los eventos históricos, por estar en el pasado, están completamente fuera de nuestro alcance, y sólo podemos acceder a los documentos que dan cuenta de ellos, y con esta salvedad, esto es lo que podemos saber de Jesús, con la certeza que nos puede entregar la historia:

Que Jesús existió: Gracias, ahora puedo tratar de locos a todos los que lo niegan, con respaldo histórico y académico.

Que el letrero sobre su cruz decía “Jesús de Nazaret, Rey de los Judíos”: ¿Les parece poco? Implica que NSJC fue crucificado, de lo que se sigue que su muerte fue ordenada por la autoridad romana, y que el cargo en su contra era de sedición, porque al menos una parte importante creía que era el Mesías.

Que fue bautizado por Juan Bautista: Dale Martin sostiene que Jesús era un profeta apocalíptico, porque era discípulo de Juan y porque su predicación se inicia y termina con eventos relacionados con la profecía mesiánica de los judíos. Podemos estar completamente de acuerdo en esto, si entendemos por “profeta apocalíptico” que Jesús anunció el fin de la Antigua Alianza y el inicio de una Nueva Alianza que se extendería a todos los pueblos

Que el encuentro con el joven rico ocurrió efectivamente: Esto es relevante porque demuestra que Jesús predicó en judea, que había gente que venía de lejos para hablar con él, y que lo consideraban un maestro. El profesor señala que este pasaje en particular de los evangelios es creíble, porque está referido en tres de ellos y en él Jesús parece negar que es Dios, lo que sería contario a la tendencia natural de los primeros cristianos, por lo que el episodio debió haber ocurrido realmente, o no lo habrían incluido en los evangelios. Es graciosa esta explicación, porque, como veíamos hace poco, precisamente en este encuentro NSJC afirma Su divinidad.

Que la prohibición absoluta del divorcio es doctrina original de Jesús: En otra parte de la misma clase, sostiene que el mensaje original de Jesús apuntaba liberalizar las leyes rituales del judaísmo y no discriminar a las mujeres y a los gentiles, pero eso se contradice con el mayor rigorismo que implica prohibir el divorcio.

Que escogió a 12 de sus seguidores para forma parte de su círculo interno, en referencia a las doce tribus de Israel: Ahí lo tienen, demostrado por lo mejor y más objetivo de la disciplina histórica, que Jesús fundó una comunidad en preparación para el enorme cambio que Él, como “profeta apocalíptico”, anunció para la religión del judaísmo.

Yo quedé sorprendido por la imagen de este “Jesús Histórico” que propone Dale Martin, porque en nada contradice lo que la Iglesia dice de NSJC. Claro, el profesor dirá que todo lo que la religión cristiana afirma, más allá de estos 5 ó 6 puntos, es extremadamente dudoso y poco confiable, y ahí se incluye la resurrección, los milagros, sus declaraciones de divinidad, la misión de Pedro, y las recomendaciones acerca de la Iglesia. Gran parte de los evangelios serían, con una alta probabilidad, adiciones posteriores de cristianos que se apropiaron del prestigio de Cristo para insertar sus propias palabras e intereses en el evangelio.

El problema con esta explicación es que parte de una premisa y luego comienza a inventar entidades que le permiten encuadrar la evidencia con esa premisa.

Me explico, la premisa es que los milagros no ocurren, pero tenemos como evidencia que el evangelio según San Lucas relata varios milagros ¿Cómo cuadramos esa evidencia con la premisa materialista? Pues suponemos la existencia de un copista que introdujo los milagros en el texto ¿Y por qué alguien haría eso? Suponemos que tenía una “agenda” o intención de doctrinas religiosas que quería divulgar ¿A quién? Pues a una comunidad particular de cristianos, que compartía esas ideas, llamémosla “comunidad lucana”. Ya tenemos tres supuestos, sin ninguna base histórica que las respalde en lo absoluto (¿Dónde vivió el copista mentiroso? ¿Qué opinaban los otros cristianos de él? ¿Qué quería ganar con su agenda? ¿Cómo fue recibida sus interpolaciones por la comunidad lucana? ¿por otras Iglesias? ¿Por qué esa comunidad se sentía atraída por Lucas y no por un apóstol?), todo para justificar unos milagritos de nada. Esa es una forma muy dogmática de plantear una teoría.

Otro ejemplo: La premisa es que el Jesús Histórico nunca tuvo en mente fundar una Iglesia, pero la evidencia en Mateo muestra a Jesús no sólo dando a Pedro las llaves, sino entregando instrucciones acerca de su gobierno ¿Cómo resolvemos esta contradicción? Fácil, nuevamente invitamos a nuestros tres amigos imaginarios: copistas, agenda, comunidad mateana. Versátil ¿no? Claro, la evidencia histórica todavía amonta a un descomunal cero, pero no dejemos que eso nos haga dudar de nuestras premisas.

Ahora que lo pienso, creo que esperaba encontrar en el curso del profesor Martin alguna evidencia que respaldara todas esas premisas (Jesús no hizo milagros, no quiso fundar una Iglesia) de las que hacen gala los teólogos disidentes y que son incompatibles con el cristianismo. Pero no hay nada de eso, la explicación más simple y natural sigue siendo la tradicional, y toda la teología progresista sigue sonando como una excusa para no tomar en serio la persona de NSJC y sus palabras.

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