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Respondiendo comentarios

Comencé a responder los comentarios de la entrada anterior acerca de la acción de Live Action contra Planned Parenthood, pero estaban tan interesantes que se me alargó el texto, hasta el punto en que ya no se entendía mucho, así que decidí citar a cada uno y tratar de hacer algo coherente, así que empecemos.

Antígono comenta:

Con todos mis respetos, no estoy de acuerdo con sus conclusiones respecto al caso de Live Action.

Je, je. Claro que espero que no todos estén de acuerdo con mis conclusiones ¡por eso es que el tema ha dado tanto que hablar en la blogósfera católica gringa!

Bajo ese mismo criterio, tampoco podría un policía católico actuar contra una banda de narcotraficantes infiltrándose y haciéndose pasar por uno de ellos; o contra las redes de pederastia, de prostitución, mafias diversas, etc., etc.

Efectivamente, un policía católico no podría participar en una operación encubierta, pero por eso mismo los encargados con esas funciones siempre son voluntarios. Ahora bien, ¿No sería estupendo que se conociera un caso así? inmediatamente los que se dicen “políticos católicos” se la pensarían dos veces antes de ponerse en la misma categoría que ese policía.

El evangelio del domingo pasado es precisamente la respuesta a este tipo de situaciones: busquen el reino de Dios, y su justicia…

Oscar pregunta:

¿Y Jacob cuando roba la primogenitura?
¿Y el administrador "injusto"?

Santo Tomás aborda el caso de los patriarcas y las parteras de Egipto que al parecer fueron recompensadas por haber mentido. Para no repetirnos te invito a revisar este enlace a la Suma Teológica (¿No es estupendo ser católico?).

Sobre el mismo tema es interesante revisar el artículo Biblical Liars que mencionó otro comentarista

Habría que definir exactamente que es mentir.[…]Lo que hicieron estos de Live Action no fue mentir, fue interpretar. ¿Les preguntó la funcionaria directamente si era cierto lo que le estaban contando?

También, el Catecismo define la mentira:

2483 La mentira es la ofensa más directa contra la verdad. Mentir es hablar u obrar contra la verdad para inducir a error. Lesionando la relación del hombre con la verdad y el prójimo, la mentira ofende la relación fundamental del hombre y de su palabra con el Señor.

Luego, la mentira no surge sólo del hablar, sino también del actuar, y no requiere una pregunta directa, como si tuviéramos que esperar una fórmula mágica para decir la verdad.

Y nuestro propio Señor nos invita a ser astutos para el bien. A veces hay que callar, disimular, interpretar. El cristiano no debe mentir pero no está obligado a ir soltando la verdad a "tumba abierta".

Desde luego que el cristiano no debe andar de chismoso por la vida con la excusa de “decir toda verdad”, debemos ser discretos. En este sentido el silencio, el disimulo y el no sacar de su error a quien no tiene derecho a conocer la verdad, son opciones éticamente válidas, pero no la mentira.

Octavio Escobar señala:

El juicio moral considera 1) el hecho; 2) la intención y 3) las circunstancias. (Catecismo). Por tanto, no es correcto juzgar la mentira por el hecho aislado, sin ver las otras dos situaciones.

Para que un acto sea bueno debe concurrir la bondad en el hecho, la intención y las circunstancias. El que un acto sea intrínsecamente malo precisamente significa que hecho nunca será bueno, y por lo tanto nunca se podrá cumplir con la triple bondad.

Evidentemente que la intención y circunstancias afectan la gravedad del pecado, pero nunca convierten un acto malo en bueno.

La Iglesia, por ej. Salvó muchos judíos del holocausto dando falsos pasaportes y mintiendo sobre el origen de niños judíos escondidos en colegios católicos, para salvar así sus vidas

Es particularmente interesante el caso que mencionas de católicos que mintieron para salvar a los judíos durante la Segunda Guerra, porque esta investigación histórica muestra que, a pesar que Pío XII hizo todo lo posible por ayudar a los judíos y animó a los católicos a imitarle, nunca autorizó la falsificación de certificados de bautismo y advirtió al padre Pierre Marie-Benoit, monje capuchino honrado por el Yad Vashem, acerca de la inconveniencia práctica y moral de falsificar documentos.

Si con la acción encubierta de liveaction.org se logra evitar UN aborto, solo uno, sería un acto lícito y moralmente aceptable.

Comparto plenamente el sentimiento, pero no puedo decir “evitar un aborto justifica los medios”, porque entiendo que la enseñanza de la Iglesia es clara en ese sentido.

Y para terminar, el comentario casuístico de Kewois:

– Si a tu hijo de 5 años le tienen que realizar una operación y el médico le avisa que la recuperación será en extremo dolorosa… cuando su hijo pregunta si le va a doler, usted contesta
a) SI muchísimo, te daremos calmantes pero sufriras un dolor atroz. Eventualmente te curarás.
b) No te aflijas los médicos te van a ayudar. Quizas duela un poquito

¡Que le dolerá, desde luego! de otro modo, cuando realmente le duela pensará en medio de su sufrimiento que su padre es un mentiroso. ¿Cómo el pediré luego que me diga la verdad?

– Su esposa le pregunta si usted cree que ella luce como una mujer de 30 o de 40 años. Sinceramente usted cree que luce como de 50. Se lo dice francamente? Lucis de 50 amor!

Lo dicho… en situaciones de vida o muerte, el silencio y la discreción son opciones válidas.

3) Como diablos ejerce usted la abogacía con esos preceptos morales!!!?????
Si hay gente que miente, encubre son los abogados tratando de salvar a su cliente.
Ya sea penal o civil, a menos que la confesión disminuya la pena.

¿Y cómo nos ha ido a los abogados con esta tesis?

En mi escuela de derecho aprendí que, para conservar la dignidad de la profesión, es imprescindible abandonar cuanto antes la tesis de que un abogado es una herramienta en manos de su cliente, y volver a la noción del abogado como un auxiliar de la administración de justicia. Y eso que no era una universidad católica.

Un cliente viene, le plantea un caso, usted lo analiza y ve que su cliente es totalmente culpable y responsable de o que se lo acusa. Va y le aconseja declararse culpable??? Pide la máxima sanción?

Gracias a Dios, las leyes chilenas consagran el derecho a guardar silencio e importantes rebajas de penas para el delincuente que confiesa su delito, así que, si hay pruebas importantes en su contra, sí le aconsejaría declararse culpable.

Si esto no fuera así, seguramente un católico tendría vedado el acceso a ser abogado.

1) Quizás el mal que vemos tenga como consecuencia un bien mayor.
2) Eso que parece malo quizás sea a la larga bueno
En el caso 1 se admite que Dios por lo menos y no se si otras personas pueden ocasiones un mal si el beneficio es mayor. Dan como ejemplo el dolor de una cirugía. Pero se contradice con lo dicho por Santo Tomas.
en el caso 2, no hay actos malos pues todo termina siendo bueno por lo tanto también se contradice.

Ambos casos son realmente uno, y ninguno se contradice porque, aunque Dios puede sacar consecuencias buenas de los actos malos cometidos por otros, eso no hace que el acto original se convierta en bueno. Recuerda que, para juzgar un acto, no sólo importan las consecuencias que nos parezcan evidentes, sino además el hecho en sí y sus circunstancias.

Entiendo que esto parezca demasiado utópico para la vida real, pero es la única forma

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