Inicio > Iglesia > A propósito de la muerte de Sergio Valech

A propósito de la muerte de Sergio Valech

Hoy se celebraron los funerales de monseñor Sergio Valech, obispo emérito de Santiago y reconocido baluarte de la defensa de los derechos humanos, que realizó la Iglesia chilena durante la dictadura militar de Pinochet.

El obispo Valech es querido y recordado por todos los sectores políticos y de la vida nacional, por haberse desempeñado a la cabeza de la Vicaría de la Solidaridad entre 1987 y 1992, organismo creado por el Cardenal Raúl Silva Henríquez para prestar ayuda social y legal a las víctimas y familiares de las violaciones a los derechos humanos que ocurrían en esa época. Hoy todos lo recuerdan por haberse negado a entregar los archivos de la vicaría, poniéndose personalmente ante los funcionarios policiales, lo que impidió ejecutar la orden estatal.

En 1992, después de que se cerró la Vicaría de la Solidaridad, monseñor Valech fue encargado de la Vicaría de la Pastoral Social y, luego de renunciar al obispado en 2003 a causa de su edad, todavía tuvo una destacada participación en la vida nacional, cuando en 2004 encabezó la Comisión sobre Prisión Política y Tortura, que se llamaba coloquialmente “Comisión Valech”.

Como católico y chileno, tengo el deber de rendir un merecido homenaje a monseñor Valech, por su labor heróica en vivir el mensaje de NSJC, que sale a encontrarnos en cada persona perseguida y en cada ser humano, por pequeño que sea, a quien le hemos negado su dignidad.

Pero por otro lado, no puedo dejar de observar como esta Iglesia, fundada hace 2000 años, sigue acogiendo a los obispos héroes y a los curas pedófilos del mundo, a los que se convierten en espejos de Cristo ante los demás y a los que lo traicionan y alejan a Jesús de tanta gente. Gracias a personas como el obispo Valech, la Iglesia ha tenido la autoridad moral para resistir los embates de la cultura de la muerte y mantener que en Chile, todo aborto procurado es un delito contra la vida; pero al mismo tiempo, y a causa de los otros, cientos de personas se alejan de NSJC y le dan la espalda.

Para el sentido moral “natural”, ese que tenemos todos y contra el que NSJC nos llama a convertirnos cada día, una Iglesia tan amplia, donde conviven justos y pecadores, es una contradicción, un escándalo: ¡Cómo monseñor Valech puede compartir la comunión con los curas pedófilos! y de ahí no cuesta nada inventarnos una Iglesia donde caben los que han cometidos algunos “pecadillos”, pero no los que han cometido otros.

En el fondo, quien piensa así se imagina que su propia “ubicación moral” está más cerca de los santos que de los pecadores. Pero si eso fuera cierto ¿No reluciría la verdad del evangelio con más fuerza en el mundo? Si una sola persona como Sergio Valech ha concedido tanto honor y prestigio a la Iglesia como para defender durante 20 años de gobiernos de izquierda a los niños no nacidos ¿Cuánto más no podríamos haber hecho si todos los que hoy lo alabamos fuéramos un poquito más como él? Si la Iglesia se desangra día a día, es porque los héroes son pocos y los católicos “normales”, esos que traicionan al maestro y lo venden por 30 monedas, somos muchos.

Ten piedad de mí, Señor, que soy un pecador.

Anuncios
Categorías:Iglesia
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: