Liberal

De un tiempo a esta parte, me pregunto si el liberalismo no será una mera actualización del pelagianismo. Después de todo, ambas doctrinas comparten un rechazo fundamental a la ortodoxia cristiana, una loable confianza en la capacidad del ser humano para alcanzar la bondad moral, y un mismo origen geográfico, en el suelo de las islas británicas.

Hace algunos días, Felipe Veloso, bloguero de La Tercera, nos contaba que se unía a una red liberal, y caracterizaba a los “conservadores” de la siguiente forma:

La visión totalitaria se basa en el supuesto de que usted es idiota y malintencionado(a). Usted, yo, y el resto de los humanos en general. Si esto es cierto, la solución propuesta es que alguna entidad humana (o ‘representante’ de una divina) nada de idiota y mucho menos malintencionada decidirá por usted todo lo que pudiese parecerle importante. […] El problema es que hay buenas razones para sostener que el supuesto inicial es incorrecto: en general, no somos idiotas ni malintencionados.

Que un adulto pueda llegar a esta conclusión habla muy bien de su entorno familiar y de amistades: quien mantenga tal opinión indudablemente creció rodeado de personas cariñosas y de buen corazón, que lo dotaron de una consustancial confianza en la bondad de sus congéneres. Tengo la impresión de que esto es habitual en nuestras sociedades:quienes se educan entre personas honorables y que cumplen su palabra, tienden a creer que el altruismo es la “condición natural” del ser humano, y se hacen liberales.

Incluso el columnista llega a proponer de justificaciones pseudo científicas para esta tendencia, atribuyéndola a la acción invisible de la evolución. Para ser ateos en su mayoría, los liberales tienen una curiosa predilección por las manos invisibles.

Explica don Felipe:

Nuestra especie, comparada a otras, es físicamente muy débil. Sólo gracias a nuestras capacidades de razonar, planificar, cooperar, inventar, entre otras, y depuradas durante muchísimo tiempo, pudimos sobrevivir. El proceso evolutivo por selección natural, si bien no nos dejó como un ‘ejército de Einsteins’ hizo que, en promedio, podamos tomar decisiones razonablemente buenas en lo intelectual. ¿Y la moral? ¿Somos efectivamente malintencionados por naturaleza? No tiene mucho sentido que lo seamos. No la mayoría al menos. Veámoslo en términos de Teoría Evolutiva: por simplicidad, pero sin perder generalidad, imagine que en una población hay dos tipos de personas: los malintencionados y los bienintencionados. Si usted es de los malintencionados, le irá bien (pasará sus alelos o ‘versiones’ de sus genes humanos a la siguiente generación) con mayor probabilidad sólo si los otros malintencionados son pocos. De lo contrario, usted mismo se verá borrado del mapa por ellos. Por otro lado, si usted es bienintencionado, sólo tendrá mejores chances si la mayoría de sus semejantes también lo es y hay reciprocidad en las buenas intenciones.

Conclusión: la evolución nos ha hecho inteligentes y morales, en tanto eso es bueno para la preservación de la especie.

¿Lógico? No mucho, en realidad. Es dudoso que la inteligencia sea un factor relevante para la supervivencia de los individuos de una especie, comparado con otros como la cantidad de crías por nacimiento, cuánto demora un organismo en alcanzar su etapa de fertilidad, o contar con garras y dientes adecuados. Si la colaboración es la clave, parece más eficiente la transmisión de imperativos químicos, como ocurre en hormigas y abejas.

Y en cuanto a nuestra conducta ética, si la evolución, con sus imperativos de reproducción y supervivencia, fuera su factor primordial, llegaríamos al absurdo de afirmar que violar a una mujer es un acto meritorio, y usar anticonceptivos, un delito.

En el fondo, decir que las personas, en general son “naturalmente” buenas, no tiene asidero en la realidad. Basta abrir un periódico, conocer la historia de la humanidad u observar cómo se relacionan los niños entre sí, para concluir que la bondad no es uno de nuestros impulsos naturales. Uno diría que más bien todo lo contrario, que se requiere una persona extraordinaria en inteligencia y espíritu para alzarnos por sobre los instintos. Por eso es que sujetos como Ghandi, Martin Luther King Jr. o Teresa de Calcuta son héroes de nuestra cultura.

Más lógico parece suponer que el ser humano, dejado a sus propias capacidades desciende al barbarismo, como lo demostraron los saqueos y disturbios luego del terremoto, en Haití, Concepción en Chile y Nueva Zelandia, todos por igual. Ahí observamos con triste claridad (e incredulidad, para muchos) que, cuando el Estado pierde el recurso a la fuerza para imponer sus normas las personas no se organizan para resguardar el bien común, sino que se ocupan de satisfacer sus necesidades.

“¡Ah!” replican los liberales “es que el hombre es bueno por naturaleza, pero la sociedad lo corrompe”

¿Perdón? ¿Quién lo dice? ¿Se ha hecho alguna observación al respecto? ¿o es solo una “opción fundamental”? Y si la sociedad se compone exclusivamente de otros hombres ¿quién corrompió a la sociedad? “¡La religión!” responden, y comienzan a fabular acerca de sacerdotes babilonios y conspiraciones transmilenarias. Es un callejón sin salida de cuentos inventados para justificar una idea.

¿Quieren más pruebas de que no somos naturalmente buenos? Mírennos a nosotros, los abogados: si las personas generalmente respetaran a los demás y sus derechos ¿necesitaríamos tantas leyes, y cada día más? ¿y complejos procedimientos? ¿y cada día más personas especializándose en esos procedimientos? Más simple aún: si decidiéramos sobre nuestra conducta con un mínimo de lógica ¿Cuántas personas morirían al año por conducir en estado de ebriedad?

Cuando se trata de opinar sobre la bondad del ser humanos, la Iglesia tiene una ventaja, que no la tiene ningún centro de estudios, facultad universitaria ni think tank, porque es una ventaja que no proviene de las encuestas, estadísticas, indicadores ni de los paper del último sociólogo. Y no me refiero sólo a la divina doctrina de su fundador, sino especialmente a la confesión. Cuando un clérigo llega a una posición en que es escuchado en estos asuntos, ha pasado incontables horas escuchando las confesiones de miles de anónimos cristianos de las más distintas condiciones sociales y orígenes, personas que sabían que hacían algo malo, aún así lo hicieron y ahora están arrepentidas. Esto se complementa con el trabajo caritativo día a día directamente con los más pobres, con sus luces y sombras, y ambos factores necesariamente le otorgan a la Iglesia una imagen global de la naturaleza humana, a la que ningún grupo académico tiene ni tendrá acceso jamás.

Por eso la Iglesia es experta en humanidad, y por eso condenó el pelagianismo en el S. V.

Insisto: el liberal es loable en su confianza en las personas, ojalá nunca pierda esa inocencia del todo, pero hacer triunfar un principio por sobre la evidencia de la realidad denota fanatismo sobre una doctrina, y es receta para un desastre.

Claro, no se puede decir tal cosa hoy en la arena política, te destruirían con acusaciones de soberbia moral, y de no confiar en la ciudadanía ni en la democracia, y tonterías similares. Pero mientras la subsistencia de mi familia no dependa de la aprobación política, todavía puedo mirar los hechos tal como se presentan a nuestros sentidos, y decir que no puedo ser liberal.

Entonces ¿somo idiotas y malintencionados? No, sólo que tampoco podemos afirmar que seamos naturalmente inteligentes y bondadosos ¿Sólo nos queda ser conservador y totalitario? No, también podemos ser cristianos, pero ese es tema para otra entrada.

Anuncios
Categorías:Política y derecho
  1. Jose
    13/09/10 en 2:33 pm

    Respecto a que la moral sea factor derivado de la evolución (indeppendiente de su veracidad), es algo que se cae en 1 generación, pues basta con reinsertar socialmente a cualquier persona para que su moral cambie. Por lo tanto no es evolutivo, es meramente ambiental.

  2. Gustavo R
    13/09/10 en 3:50 pm

    Buen analisis del texto de Veloso, creo todabia se le pueden dar otras 25 vueltas a sus frases.
    Estos temas se hacen cada dia mas complejos, vale decir que el punto de vista (como bien lo ejemplificas con la procedencia de Veloso), determina gran parte de una vision ideologica, lo que muestra la variabilidad de la realidad y muestra como las teorias evolutivas son de una subjetiva aplicacion.

  3. 13/09/10 en 4:24 pm

    El liberal afirma que el ser humano de bueno no tiene nada, pero está lleno de derechos. Y las organizaciones (para)estatales son aún peores que los individuos por separado, por ello desconfían aún más en dichas organizaciones, que en el fondo sólo existen para perpetuarse.

    Y algunos católicos liberales quedamos (a Dios gracias).

    • 13/09/10 en 8:50 pm

      No tengo ninguna duda en que los católicos puedan ser liberales. Es más, diría que podemos ser los verdaderos liberales, pero para efectos de esta entrada, me refiero al concepto de liberal (materialista y cientista) propuesto por Felipe Veloso.

  4. 14/09/10 en 1:05 am

    Patoace, los liberales ateos (incluso los agnósticos) tienden a ser muy críticos con la Iglesia, pues en su organización mental del mundo, la obediencia filial queda relegada a la familia (durante un tiempo) y el ejército (aunque se desconocen liberales militares).

  5. 14/09/10 en 4:18 pm

    Hace tiempo no venía a tu blog y bueno, me encuentro con este tema sobre liberalismo y veo que has basado tu texto en algunos mitos.

    1) Primer mito: el liberalismo es anticristiano. Dices: ““me pregunto si el liberalismo no será una mera actualización del pelagianismo. Después de todo, ambas doctrinas comparten un rechazo fundamental a la ortodoxia cristiana…”

    Como dice Rothbard, “no hay ninguna conexión necesaria entre las adscripción al liberalismo y la posición religiosa de cada uno”. Y esto es así porque el liberalismo es una teoría política en cuanto al uso legítimo de la fuerza en la vida social, y en ningún caso pretende ser una guía moral para ofrecer un estilo de vida o un credo religioso.

    De hecho, un liberal clásico como Locke defiende la tolerancia religiosa porque considera que el Estado no debe imponer ningún credo a sus súbditos.

    2) Segundo mito: el liberalismo cree ciegamente en la bondad humana. Dices: “una loable confianza en la capacidad del ser humano para alcanzar la bondad moral…”

    Como el mismo Rothbard dice: “la mayoría de escritores liberales sostienen que el hombre es una mezcla de bondad y maldad y que lo importante para las instituciones sociales es fomentar lo primero y mitigar lo segundo”.

    En ningún caso suponen que los hombres son bondadosos por naturaleza. De lo contrario el liberalismo no defendería la división de poderes y no se habría opuesto al absolutismo monárquico.

    Por lo mismo, muestras un error conceptual, cuando dices: “¡Ah!” replican los liberales “es que el hombre es bueno por naturaleza, pero la sociedad lo corrompe”.

    Lo cierto es que esa idea es de Rousseau, y él no era liberal, sino más bien autoritario. Según muchos autores es la base de las ideas socialistas al plantear la sujeción del individuo a la voluntad general y la ley.

    3) Tercer mito -no liberal- sino conservador: el Estado garantiza el orden.

    Dices: “Ahí observamos con triste claridad (e incredulidad, para muchos) que, cuando el Estado pierde el recurso a la fuerza para imponer sus normas las personas no se organizan para resguardar el bien común”…

    Si tu argumento es cierto y a la vez el hombre no es bueno por naturaleza ¿Quién nos garantiza que los gobernantes no serán malos o criminales?

    Como se pregunta Rothbard, “¿Por qué tiene uno que asumir que aquellos hombres que componen el gobierno y retienen todas las armas y el poder para coaccionar a los demás están mágicamente exentos de la maldad que afecta a todas las otras personas que se hallan fuera del gobierno?”

    En ese sentido, el Estado facilita la acción criminal, puesto que pone a disposición de cualquier, todos los instrumentos para la coacción en manos de potenciales asesinos.

    4) Cuarto mito tuyo relativo a la Iglesia: Los miembros de la Iglesia -clericales- saben más que el resto por experiencia, gracias a la confesión.

    Cuando dices: Dices: “Cuando un clérigo llega a una posición en que es escuchado en estos asuntos, ha pasado incontables horas escuchando las confesiones de miles de anónimos cristianos de las más distintas condiciones sociales y orígenes, personas que sabían que hacían algo malo, aún así lo hicieron y ahora están arrepentidas”.

    Apliquemos la misma pregunta en cuanto al Estado “¿Por qué tiene uno que asumir que aquellos hombres que componen la Iglesia o cualquier otra religión, están mágicamente exentos de la maldad que afecta a todas las otras personas que se hallan fuera de la Iglesia?”

    Si el hombre no es bueno ¿Por qué creer que en la Iglesia no hay criminales?

    PD: El comentario anterior se filtro en un blog de trabajo.

    • 14/09/10 en 6:28 pm

      ¡Hola Jorge! Tal vez se produce una confusión, por lo manoseado que ha sido el concepto de “liberal”. En esta entrada me refiero al concepto que usa Felipe Veloso en la columna enlazada.

      1) Eso dice un liberal, habría que ver lo que dice un cristiano… una vez que tengamos un concepto claro de liberalismo.

      2) Disculpa mis imprecisiones, y permíteme achacárselas al concepto de liberal que tenía en mente al escribir, diferente al que tú empleas.

      3) “¿Quién nos garantiza que los gobernantes no serán malos o criminales?” Nada lo garantiza, por eso no soy estatista ni conservador.

      4) Hay criminales en la Iglesia, como profusamente nos hemos enterado en estos últimos años. Pero en el caso de la Iglesia sí tenemos una garantía, no de algún clérigo en particular sino de la Iglesia en general.

      Sí, ya sabes que me refiero a las promesas de NSJC, pero ¡hey! al menos él ha cumplido su promesa de que la Iglesia permanecería hasta el fin del mundo. Ninguna otra institución humana tiene esa seguridad.

  6. 15/09/10 en 9:41 am

    Pato, efectivamente el término liberal ha sido manoseado y se ha prestado a confusiones porque se hacen lecturas diferentes de lo liberal, en cuanto a sus autores más básicos como en relación al liberalismo continental y al inglés.

    Algunos consideran que Stuart Mill es un socialdemócrata, y otros cuestionan a los liberales utilitaristas porque sus planteamientos conllevan el riesgo de la dictadura de mayorías, etc.

    Entre los liberales clásicos están John Locke, Frederic Bastiat eran cristianos -no católicos-. Locke planteaba “el cuidado de las almas no está encomendado al magistrado civil ni a ningún otro hombre. No está encomendado a él por Dios, porque no es verosímil que Dios haya dado nunca autoridad a ningún hombre sobre otro como para obligarlo a profesar su religión”.

    Pero eso no implica anticristianismo, implica antimonopolio en la fe. Libertad de credo, y pensamiento.

    Quizás lo que consideras anticristiano del liberalismo tiene relación con que el liberalismo se opone al absolutismo monárquico surgido de la unión entre la Iglesia y el Estado, que estuvieron asociados en favor de tiranías. Como el mismo Rothbard dice: “El Estado se servía de la Iglesia para santificar sus actos y llamar a la obediencia de su mando, presuntamente sancionado por Dios, y la Iglesia se servía del Estado para obtener ingresos y privilegios. Los Anabaptistas colectivizaron y tiranizaron Münster en nombre de la religión cristiana”.

    Creo que la garantía de la Iglesia en general es más bien teórica, porque en nombre de dios también se han cometido brutalidades.

    Y por último, hay instituciones que son más antiguas que el cristianismo como el budismo.

    • 15/09/10 en 10:17 pm

      El hombre comete brutalidades, (mal)usando el nombre de Dios, de la libertad, de la justicia, o bajo ningún nombre. Lo cierto es que el ser humano comete brutalidades, que habitualmente acarrean su propia destrucción. La gracia de la Iglesia, es que a pesar de estar compuesta por esos mismos hombres (y algunos bastante terribles) no han logrado destruirla.

      Hay religiones que son más antiguas que el cristianismo, no hay instituciones más antiguas que la Iglesia. No toda religión se organiza como Iglesia, el Islam, por ejemplo, se funda en un texto sagrado, y sus diversas tradiciones de interpretación, pero no hay un órgano central que pueda hablar por todos los seguidores de esa escuela de interpretación. Algo similar ocurre con el judaísmo.

      El budismo es aún más difuso, porque es más bien una tradición filosófica, que ni siquiera tiene un texto sagrado, sino unas cuantas “nobles verdades”.

  7. 16/09/10 en 10:48 am

    Yo creo que tu concepto de institución está errado…¿La Iglesia actual es la misma de Pedro o la que había en Roma?

    No olvidemos que los Papas eran algo mercenarios en algunas épocas, por no decir criminales.

    No sé, no estoy de acuerdo con decir, la Iglesia es la institución más antigua, es una falacia. Sería como decir, el Estado es más antiguo…

    • 16/09/10 en 1:15 pm

      El 18 próximo celebramos 200 años de la independencia de Chile. El Estado chileno ¿es el mismo que hace 200 años? ¿En cuanto a personas, territorio, leyes? Ciertamente que no, pero hay una continuidad esencial ¿o estamos todos locos?

      Lo mismo ocurre con la Iglesia, que conserva su unidad esencial proveniente del sacramento del orden sacerdotal, y consecuentemente de la eucaristía. En otras palabras, los obispo y sacerdotes de hoy han recibido su investidura de otros, que pueden trazarse hasta los 12 apóstoles. Eso es continuidad, que no puede exhibir ninguna otra institución en el mundo.

      Esa unidad no se rompe porque todos no sean santos: Judas era un traidor, y era apóstol igual que los otros.

  8. 21/09/10 en 4:22 pm

    Esa continuidad es una entelequia…lo mismo corre para el Estado chileno como para la Iglesia.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: