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Naturalismo y positivismo

Jorge pregunta

¿La propiedad sobre uno mismo, depende de una ley escrita o de unos juristas de momento?

Y seguramente él sabe que la respuesta es mucho más extensa de lo que se podría hacer en los comentario de un blog. Esta es una pregunta que ha acompañado a las disciplinas (que no ciencias) jurídicas y sociales desde el primer momento en que alguien se planteó qué es lo justo.

¿De qué depende la justicia? ¿de una ley? ¿de unos juristas de momento? ¿o hay alguna realidad detrás de aquello a lo que los hombres llaman “justo”? Conceptos tan básicos como la propiedad sobre uno mismo, la autodeterminación y la libertad ¿son meras convenciones sociales? ¿se pueden limitar o eliminar por un simple acto de la mayoría?

La respuesta a todas estas preguntas necesariamente debe ser una y la misma, y las posibles soluciones se han agrupado en dos grandes campos: los naturalistas y los positivistas.

El naturalismo propone que la justicia es una realidad que se encuentra en las cosas o situaciones, y que es posible conocer a través de los métodos de la razón y la observación, tal como el hombre descubre y explora otros aspectos de la realidad. El positivismo, en cambio, sostiene lo contrario, y dice que no existe una realidad independiente tras el concepto de lo justo, que los hombres llaman justicia es un conjunto variopinto de realidades, producto del azar que ha influido en la realidad cultural o histórica, y que por lo tanto las leyes pueden establecerse en cualquier sentido necesario, sin que por ello se las pueda calificar de justas o injustas.

El máximo representante del naturalismo es el filósofo griego Aristóteles, que nos transmitió el concepto de ley natural, como aquella que el hombre puede conocer a través de la razón o la observación. El positivismo jurídico, en cambio es de tendencia moderna y fue expuesto en su forma definitiva por Hans Kelsen (1881-1973) con su obra Teoría Pura del Derecho, cuyo objetivo fundamental fue desligar completamente la legitimidad de la norma jurídica, de la ética.

Volviendo a la pregunta de Jorge, la libertad personal ¿depende de una ley? ¿o de la opinión de un jurista? ¿de un juez? Si adoptamos una posición positivista, la respuesta es “sí, depende de una ley” de manera que si la decisión del juez que restringe la libertad se ajusta a la ley vigente, no es posible calificar de injusta esa privación, o criticarla. Si adoptamos una posición naturalista, en cambio, debemos debemos responder que “no, la propiedad sobre uno mismo es anterior y superior a la ley”, y luego discurrir acerca del valor de la libertad, y en qué casos es razonable que la autoridad pública la restrinja.

Ambas posiciones tienen argumentos a favor y en contra. Como ya se imaginarán, el catolicismo sólo es compatible con la visión naturalista de la ley, como lo expuso Santo Tomás de Aquino en el S. XIII, junto con defender el derecho a resistir a una ley injusta y la capacidad de los pueblos para derrocar a los gobernantes que se han convertido en  tiranos.

Yo soy naturalista, creo que el valor de la libertad no depende de lo que diga la ley y sostengo que los derechos humanos son una realidad anterior al Estado y que este debe respetar siempre, pero debo reconocer que los argumentos positivistas son tan buenos, que la única forma racional de afirmar la existencia de estas entidades invisibles (la libertad, lad dignidad, los derechos humanos) es reconocer previamente la existencia de una realidad aún más trascendente, que es Dios.

Le he dado muchas vueltas al tema, y cómo me gustaría que hubiera alguna forma de justificar los derechos humanos sin Dios, pero no la he encontrado. Lo más cercano que se ha llegado a intentar  justificar la libertad y dignidad de las personas sin recurrir a Dios, es mediante los mitos gemelos del estado natural del hombre y del contrato social. Pero son sólo mitos, y ni siquiera de aquellos venerables que surgen de la aspiraciones profundas del pueblo, sino emanados de la cabeza de algún intelectuales para justificar lo que desde antes consideraban “justo”, sea la democracia o el poder del rey.

La próxima vez que alguien les hable de que la “sociedad” tiene que hacer esto o aquello, sean concientes de que se está apelando a un mito en particular, o cuando vayan a ver Avatar de James Cameron, recuerden que la imagen del “buen salvaje” corresponde a un mito específico y no se parece a nada que haya existido en la realidad, nunca.

Por cierto, si alguien quiere ofrecerme alguna página o fuente respecto del fundamento de los derechos humanos sin Dios, los comentarios de esta entrada están completamente abiertos.

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Categorías:Política y derecho
  1. 22/12/09 en 10:57 am

    Creo que el dilema también me concierne y ha sido una preocupación en el último tiempo pues he estado tratando de encontrar fundamentos en diversos autores desde anarco capitalistas hasta mutualistas (otros dirán que es un pajeo mental, pero a mi me agrada demasiado).

    Claramente la respuesta es más compleja y tiene diversas aristas, de hecho te faltó mencionar el utilitarismo que siempre entra en conflicto con los iusnaturalistas en cuanto al tema de los derechos, o las discusiones que tuvieron Rawls y Nozick en cuanto a la justicia, tomando en cuenta que ambos son kantianos, por ejemplo.

    Ahora en cuanto al contrato y el estado de naturaleza como mitos, me pregunto con el respeto que mereces ¿Acaso dios no es también un mito o el Estado?

    Por otro lado, tanto en las izquierdas como en las derechas se ve una dicotomía relativa a los derechos naturales que en el fondo plantea una posición autoritaria.

    Así los de izquierdas promueven ciertos derechos humanos como libertad sexual, pero a la vez critican el derecho a la propiedad. A la vez, los de derechas promueven derechos de propiedad, pero quieren restringir derechos personales como la libertad sexual.

    Pero se supone que incluso los niños más pequeños, reconocen el derecho a la auto posesión, desde muy pequeños eligen que quieren, a que hora dormir, a qué jugar, etc.

    En otras palabras, si reconocemos ese derecho, entonces debemos reconocer los otros derechos, pues dependen del primero.

    Así, la libertad de expresión o asociación dependen de reconocer el derecho de auto posesión. Y entonces vemos que lo único que no puede hacer un sujeto, es agredir a otro o su propiedad.

    El tema es largo y complejo. Pero es bueno intercambiar ideas.

    • 23/12/09 en 8:58 am

      Intercambiar ideas, esa es la idea 😉

      Ahora en cuanto al contrato y el estado de naturaleza como mitos, me pregunto con el respeto que mereces ¿Acaso dios no es también un mito o el Estado?

      El Estado no es un mito, es una persona jurídica; punto aparte será si las personas jurídicas son un mito.

      La diferencia entre Dios y el contrato social como mitos es que los creyentes creen sinceramente que Dios existe (ya se verá si tienen razón o no), en cambio los contractualistas no creen que alguna vez se los hombres hayan acordado pasar del estado de naturaleza al estado de sociedad, es simplemente una hipótesis para justificar otras cosas (ideas propias acerca de lo que es bueno o malo), y, desde ese punto de vista, su doctrina sufre de una falta de sinceridad “a la base”. En otras palabras los creyentes al menos intentan conservar un viso de objetividad o coherencia interna; los contractualistas ni siquiera eso.

      Pero se supone que incluso los niños más pequeños, reconocen el derecho a la auto posesión, desde muy pequeños eligen que quieren, a que hora dormir, a qué jugar, etc.

      Los niños más pequeños no reconocen nada, ellos juegan o duermen, como lo harían los animales domésticos, y sin embargo no podemos comprar y vender niños. Por otro lado, quienes no pueden hacer estas cosas (alguien en coma o durmiendo), no dejan por ello de ser sujetos de derecho.

      Así, la libertad de expresión o asociación dependen de reconocer el derecho de auto posesión. Y entonces vemos que lo único que no puede hacer un sujeto, es agredir a otro o su propiedad.

      Estoy de acuerdo con eso, pero es una formulación tan vaga, que no veo quién no podría estarlo. Los problemas surgen cuando tratamos de precisar quien es “otro”, o que es “su propiedad”, y qué circunstancias justifican la agresión.

      Por otro lado, si la idea es intercambiar ideas, uno podría legítimamente preguntarse de dónde surge ese imperativo de no agredir a otro. Si uno tiene la capacidad de destruir a otro, y las razones para hacerlo pesan más que las consecuencias negativas ¿por qué no lo haría?

  2. 23/12/09 en 9:40 am

    1) Concuerdo en que el Estado es una estructura jurídica, creo que mi pregunta apuntaba más bien a su origen y sobre todo a su legitimidad, lo que nos lleva al punto de si una persona jurídica es un mito.

    Y eso lo podemos relacionar tanto con el contrato social como con dios. Me explico.

    Paréntesis, la única diferencia que estableces es creer más o menos, pero eso no explica ni contradice el que ambos sean mitos. La gente, por un tema de concientización, tras varias generaciones podría empezar a creer ciegamente que el contrato se hizo en un momento dado, y por tanto su doctrina tendría la misma sinceridad en la base.

    2) No sé si comparar a los niños con un animal doméstico. Lo cierto y ambos lo sabemos, parecen tener nociones morales más complejas que las de un animal. Aquí creo que entramos en un terreno más complejo y amplio.

    En cuanto a quienes no pueden hacer estas cosas (alguien en coma o durmiendo), no dejan por ello de ser sujetos de derecho. La pregunta es ¿Por qué?

    3) No creas, mucha gente piensa que la violencia es legítima más allá de la legítima defensa. No hay justificación más allá de eso. Todo lo otro es agresión ilegitima ya sea para hacerlo solidario, cristiano, musulmán, ateo, soldado, pacifista, libre, esclavo, etc.

    Ese imperativo es el misterio, según mi parecer. Tú dices que es dios, pero yo aún dudo.

    • 24/12/09 en 8:40 am

      1) De lo que concluyamos acerca de los derechos humanos podrémos establecer cuál es la legitmidad del Estado y sus límites, va todo en el mismo paquete.

      La diferencia no es creer más o menos, es entre creer y no creer, y eso es relevante para el concepto en definitiva de los derechos.

      2) Los niños tienen nociones más complejas, sí, pero por que las han aprendido de sus padres, luego, no es posible atribuirlas a alguna forma de moral natural.

      Preguntas “por qué no dejan de ser sujetos de derecho” y la mejor respuesta que he encontrado es “porque esa calidad no depende de los que puedan o no hacer sino de lo que son ¿y qué son? imágen y semejanza de Dios”. Si hay otra respuesta mejor, no la he encontrado.

      3) Dices que dudas, pero sin embargo actúas y piensas como si no dudaras, con la valentía y certeza de quien sabe que el imperativo es cierto, aún cuando uno no lo comprenda a cabalidad o no tenga todas las razones a mano. Quien duda realmente no actúa, o al menos espera despejar la duda para luego actuar.

      Te lo digo porque yo me sentía en la misma posición, y me tuve que decir “si vamos a actuar y juzgar a otros en base a los derechos humanos y la justicia, sincerémonos y reconozcamos que eso es una forma de fe”, y de ahí a poner la fe en lo que realmente lo merece, es decír Dios, para mí era un paso necesario.

  3. 23/12/09 en 4:49 pm

    Rothbard sostiene un iusnaturalismo sin Dios en sus obras, en especial en “la ética de la libertad” a la que se podrán sacar pegas, pero que es una obra fascinante y muy bien trabajada.
    http://es.wikipedia.org/wiki/La_ética_de_la_libertad

  4. 23/12/09 en 5:11 pm

    Exacto, Rothbard plantea eso, sobre todo en sus críticas al utilitarismo.

    Pero el fundamento de tal iusnaturalismo sigue siendo problemático. Varios autores han abordado el problema en cuanto al derecho de propiedad en base a la estipulación lockeana.

    Pero la pregunta sigue siendo por qué algo se vuelve propiedad con la mezcla del trabajo y no a la inversa. Cuestión que plantea Nozick.

    En el fondo, sigue existiendo el dilema de por qué hay derechos naturales previos a la sociedad y el Estado.

    • 24/12/09 en 4:22 am

      Jorge, hay dos formas de adquirir propiedad por la fuerza o por el trabajo (y de ahí se deriva el intercambio). Si admitimos que por la fuerza no es una método ético, sólo nos queda el trabajo, porque la propiedad es claramente anterior al Estado, el hombre prehistórico conocía el concepto de tuyo-mío y no necesariamente el de Estado (tribu o similar). Por ello debemos asumior que el trabajo aplicado a una cosa sin dueño genera propiedad.

  5. 24/12/09 en 8:33 am

    RojoBilbao, concuerdo contigo. De hecho te faltó la transferencia. Claramente la fuerza no es un método ético.

    Pero el punto no es ese creo, sino por qué asumimos eso. Algunos como Spencer plantean o se pregunta cuál derecho permite usar algo sin dueño. Una pregunta similar se hace Nozick en cuanto a la mezcla con el trabajo.

    Otro punto interesante es que la propiedad surgida por la fuerza y luego, generaciones después transferida por libre intercambio, sigue siendo ilegítima.

  6. 24/12/09 en 9:01 am

    Ciertamente que es un intercambio muy interesante. Gracias Jorge y rojobilbao, hay mucho para leer y pensar en los enlaces que aportan.

    Déjenme plantear otra arista: ¿Es la persona anterior al Estado? luego de los horrorosos totalitarismos del S. XX se asume que debe ser así, nadie quiere revivir los episodios de dolor y sufrimiento vividos, y por eso se declara y define que “el hombre es (o sus derechos son) anterior(es) al Estado”, donde la palabra “anterior a” nos sugiere un estado de naturaleza, cuando existían los hombres sus derechos, pero no el Estado.

    Sin embargo, la verdad que conocemos históricamente es otra; la verdad es que cada individuo nace producto de una unión entre un hombre y una mujer, y no tiene posibilidades de sobrevivir más de 30 minutos sin el auxilio de los demás, ni de llegar a desarrollar sus capacidades sin 10 ó 12 años de intensa dedicación por parte de su familia. Esta absoluta debilidad del bebé y el descomunal tiempo de maduración es una aberración en comparación a cualquier otra especie, y podemos decir que el ser humano que alcanza la edad reproductiva, por ese solo hecho tiene una deuda enorme con la comunidad que lo crió, que seguramente será superior al monto de sus derechos.

    En vista de esto ¿no sería más realista decir que la familia (o el Estado, en su concepción más básica) es anterior al hombre y sus derechos?

  7. 24/12/09 en 9:36 am

    Creo que no hay que confundir la sociedad (pequeña como una familia o tribu, o extensa como las actuales) con el Estado.

    Creo que al decir que la familia es la concepción más básica del Estado, aplicas una noción hegeliana que camina en los limites del absolutismo o el totalitarismo.

    Claramente, la sociedad es anterior al Estado. Las primeras comunidades sobrevivían debido a su lógica parental y ahí no existía el Estado, ni la ley, ni la religión como instituciones establecidas.

    Sin embargo, no sé si el individuo se debe a la comunidad o tiene una deuda, porque eso nos lleva irremediablemente a decir que la última se antepone al primero.

    Creo que es mejor hablar de mutua cooperación. Eso es más libr que decir que alguien le debe algo a varios.

    • 27/12/09 en 4:09 pm

      Tal vez convenga aclarar que, especialmente para efectos de esta conversación, donde hay comunidad (que no sociedad, por lo dicho antes) hay Estado, al menos en un sentido amplio, ya que toda comunidad reconoce ciertas conductas como aceptables para sus miembros y cuenta con los medios para reaccionar ante las transgresiones.

      Por eso la ley ha existido siempre, de una u otra forma, y en cuanto a la religión, la evidencia arqueológica muestra que ésta ha acompañado siempre a las comunidades humanas.

      Sin embargo, no sé si el individuo se debe a la comunidad o tiene una deuda, porque eso nos lleva irremediablemente a decir que la última se antepone al primero.

      No cuestionas ni la observación de base ni el razonamiento, pero sí la conclusión, porque ella se opone a la premisa de que el individuo es anterior al Estado, pero eso es precisamente lo que trato de probar. En el fondo, me respondes con un dogma, lo que no me molesta (especialmente a mí, que como católico acepto los dogmas como algo bueno), mientras se reconozca que estamos precisamente ante uno.

  8. Nicolás V.
    27/12/09 en 3:23 pm

    Concuerdo básicamente con lo que planteas pero creo que tu ultima frase es muy gratuita
    “es reconocer previamente la existencia de una realidad aún más trascendente, que es Dios.”

    es como decir que para que exista la comunicación debe existir el telefono móvil…

    Miles de años antes de que existira en las sociedes de la antiguedad las religiones predominantes de ahora, existio razonamiento filosofico sobre lo que planteas asi como las leyes que renocen derechos a los ciudadanos de estas, basta con leer el libro de los muertos para darse cuenta que las nociones de bien y mal, propiedad, e injusticia o la moral ya eran de conocimiento transmitido en los hombres. La ley natural plantea justamente lo contrario, esta no aparece en el tiempo como invento de una cultura o sociedad, sino que es el descubrimiento que cada ser humano hace dentro de si mismo, por favor lee un poco de historia (solo un poco) y veras lo equivocado que estas afirmando que sociedades de personas son icapaces de distinguir el bien y mal (no se si te fijaste pero los salvajes de la peli son humanos evolucionados del los felinos en vez de primates, solo eso)

    Creo que por otra parte mezclas las palabras sociedad con Estado cuando son cosas absolutamente diferente, dices que la sociedad es un mito….
    Te recomendaria que vieras los documentales de Planeta Tierra y vieras que si los animales son capaces de vivir en sociedad con leyes naturales no escritas, veras que tiene sentido que la evolución de la inconciencia a la conciencia transcribiera esas leyes. Seria ironico que el sustento de lo natural fuera sobre-natural como un dios.

    Te dejo un extracto del libro de los Muertos(Ps. hasta puedes encontrar los mandamientos de la biblia)

    “Es así que yo traigo en mi Corazón la Verdad y la Justicia.

    · Porque he sacado de él todo Mal….

    · Yo no he hecho mal a los hombres.

    · Yo no empleé la violencia con mis parientes.

    · Yo no reemplacé la Injusticia a la Justicia.

    · Yo no frecuenté a los malos.

    · Yo no cometí crímenes.

    · Yo no hice trabajar para mi beneficio con exceso.

    · Yo no intrigué por ambición.

    · Yo no di malos tratos a mis servidores.

    · Yo no blasfemé de los dioses.

    · Yo no prive al pobre de su alimento.

    · No cometí actos execrados por los dioses.

    · Yo no permití que un amo maltratase a su siervo.

    · Yo no hice sufrir a otro.

    · Yo no provoqué el hambre.

    · No hice llorar a los hombres, mis semejantes.

    · Yo no maté ni ordené matar.

    · Yo no provoqué enfrentamientos entre los hombres.

    · Yo no sustraje las ofrendas de los templos.

    · Yo no robé los panes de los dioses.

    · Yo no me apoderé de las ofrendas destinadas a los Espíritus Santificados.

    · Yo no cometí acciones vergonzosas en el recinto Sagrado de los Templos.

    · Yo no disminuí la porción de las ofrendas.

    · Yo no trate de aumentar mis dominios utilizando medios ilícitos, ni usurpando los campos de otros.

    · Yo no manoseé los pesos de la balanza ni su astil.

    · Yo no quité la leche de la boca del niño.

    · Yo no me apoderé del ganado en los campos.

    · Yo no tomé con lazo las aves que estaban destinadas a los dioses.

    · Yo no pesqué peces con peces muertos.

    · Yo no puse obstáculos en las aguas cuando debían correr.

    · Yo no apagué el fuego en el momento que debía arder.

    · Yo no violé las reglas de las ofrendas de carne.

    · Yo no me apoderé del ganado que pertenecía a los templos de los dioses.”

    El libro de los Muertos refleja claramente que el hombre en la antiguedad fue capaz de racionalizar sobre que es lo correcto y lo hizo sin la ayuda de ningun dios -judeo-cristiano asi que a menos de que cada vez de que menciones “dios” estes abierto a la posibiliadad de que exista otro de los muchos dioses en los que la gente cree o crello, El libro de los Muertos representa claramente la evolucion del instinto que nos hacia seguir esta estas leyes naturales como animales asi como el racionamiento y la expresión de los mismos una vez evolucionados a seres humanos y todo esto sin TU dios.

    Un Cordial SAludo

    Un Cordial saludo

  9. 27/12/09 en 4:33 pm

    Concuerdo básicamente con lo que planteas pero creo que tu ultima frase es muy gratuita

    Esa frase está en un párrafo que se refiere a mis opiniones, por eso empieza con “Yo soy naturalista…”, luego, decir que creo en Dios no es gratuito, pues forma parte esencial de mi sistema de creencias, aunque en esta ocasión no se desarrolle la idea.

    veras lo equivocado que estas afirmando que sociedades de personas son icapaces de distinguir el bien y mal

    Sé que el hombre es capaz de distinguir el bien y el mal, lo que me pregunto es cómo es capaz de hacerlo, más allá de una intuición, que ciertamente se encuentra presente en todas las culturas.

    Creo que por otra parte mezclas las palabras sociedad con Estado cuando son cosas absolutamente diferente, dices que la sociedad es un mito….

    Digo que la teoría contractualista, que nos habla de un estado de naturaleza y un “pacto social”, está basado en un mito, porque tales estado y pacto nunca existieron, por lo que hablar de “sociedad” (que en su sentido original se refiere a un contrato jurídico) es impreciso. Lo que comúnmente se llama sociedad no es un mito, porque es evidente a los sentidos que existe, aunque yo prefiero hablar de comunidad.

    Te recomendaria que vieras los documentales de Planeta Tierra y vieras que si los animales son capaces de vivir en sociedad con leyes naturales no escritas, veras que tiene sentido que la evolución de la inconciencia a la conciencia transcribiera esas leyes.

    Esas observaciones no hacen más que profundizar el misterio ¿Cómo se formaron esas leyes? ¿Cómo se guardan y transmiten? ¿Por qué los hombres tenemos tanta facilidad para romperlas?

    Seria ironico que el sustento de lo natural fuera sobre-natural como un dios.

    ¿En qué sentido? Todas las religiones enseñan que el sustento de lo natural es lo sobrenatural.

    El libro de los Muertos refleja claramente que el hombre en la antiguedad fue capaz de racionalizar sobre que es lo correcto y lo hizo sin la ayuda de ningun dios -judeo-cristiano

    Es que eso es precisamente lo que estamos explorando: ¿Cómo conocemos lo que es correcto? y si no sabemos cómo, no podemos estar seguro de que que lo hayamos hecho sin ayuda. Recuerda que el dios judeo-cristiano no sólo dice que es autor de los 10 mandamientos, sino también de la conciencia que habita en cada ser humano.

  10. Trinity
    28/12/09 en 5:27 am

    Patoace, ser naturalista no es lo contrario de ser positivista. Más bien es una consecuencia de lo último. En todo caso, será ser partidario de la ley natural o del derecho natural.

    El naturalismo, sin embargo, es una corriente filosófica que niega la realidad sobrenatural y suele empatizar con el panteísmo y derivaciones similares.

    • 28/12/09 en 7:52 am

      Hola Trinity, gracias por comentar.

      No creo que sean tan importantes las cuestiones semánticas, pero he usado “naturalismo” y “positivismo” en su sentido correcto como doctrinas jurídicas, ya que estamos hablando de justicia, sociedad y Estado.

  11. 28/12/09 en 3:32 pm

    “Tal vez convenga aclarar que, especialmente para efectos de esta conversación, donde hay comunidad (que no sociedad, por lo dicho antes) hay Estado”.

    ¿Qué entiendes por Estado?

    Los yanomamis en Brasil ¿Se pueden considerar un Estado acaso?

    • 28/12/09 en 8:39 pm

      Entiendo por Estado la organización de la comunidad política, cualquiera que sea esta.

      Los Yanomamo no son un Estado ante los demás Estados, pero la tribu y sus líderes cumplen las funciones del Estado ante los individuos, seguramente de una forma más real que el Estado Brasileño o Venezolano.

  12. 29/12/09 en 4:37 pm

    Según tu concepto, una mafia o una organización cualquiera, también tiene una organización política y también sería un Estado.

    Aclaremos ese punto y sigamos conversando. Por mi parte, el concepto de Estado que uso es el de una organización que se reserva el derecho al uso de la fuerza y se sustentan en una forma de dominación racional-legal.

    • 30/12/09 en 11:04 am

      Tienes razón, a mi definición habría que agregar que un Estado reclama para sí cierto ámbito de soberanía, y de facultad de privar a sus miembros de sus derechos.

      Creo que en diferentes instancias históricas, organizaciones que pudieron ser consideradas criminales devinieron en Estados reconocidos, y en otras, las mafias cumplían labores propias del Estado, como la protección y la solución de conflictos.

      Me parece que tu definición es más formal, lo que me deja algunas dudas: ¿qué existía antes de que el Estado pudiera mantener el monopolio de la fuerza? básicamente me refiero a antes de la existencia de las armas de fuego.

      Luis XIV, al decir “El Estado soy yo” denunciaba la legalidad y la razón como límites a su poder. Cosa similar ocurre en organizaciones soberanas pero más básicas, como las tribus ¿no existe Estado en ellas?

  13. 30/12/09 en 3:34 pm

    Para muchos autores el origen del Estado surge del bandidaje y la agresión, y no de un contrato, menos de un acuerdo. Y entonces surge el problema de la legitimidad del Estado y sus leyes.

    El origen del Estado-Nación Moderno surge a partir del Absolutismo y la descomposición del sistema feudal.

    No obstante, lo que podemos llamar Estado según nuestro planteamiento común está presente también durante el Imperio Romano.

    Es decir, existía antes que de las armas de fuego, pues ya existían ejércitos que trataban de imponerse sobre territorios, campesinos, y que eran liderados por algún líder guerrero o religioso.

    Luis XIV es una mezcla o más bien una pretensión de dominación tradicional con una racional legal.

    Creo que la respuesta la da en parte Weber, al decir que el Estado establece un aparato burocrático (incluido ejército y jueces) que sustentan su poder.

  14. 31/12/09 en 10:04 am

    Una cosa es que exista un ejército, otra que el Estado sea capaz de reclamar el monopolio sobre el uso de la fuerza. Previo a las armas de fuego existían cuerpos armados profesionales, pero eran pequeños y poco eficaces (pienso en la guardia pretoriana y en los inmortales de Ciro), la mayoría de la fuerza estaba en manos de los particulares ricos, y los ejércitos eran poco más que turbas de campesinos y los mercenarios eran pocos y caros.

    Las armas de fuego cambiaron todo eso, y me parece que no es coincidencia que el Estado Nacional haya surgido al mismo tiempo que se introdujeron las armas de fuego a Europa.

    Pero hechas tales precisiones y puesto que no existe el pacto social ¿En qué sentido cada hombre en particular es anterior al Estado?

  15. 5/01/10 en 8:41 am

    No sé si sea así, tomando en cuenta el nivel de organización del ejército romano, mucho antes de la invención de armas de fuego.

    El Estado Nación Moderno surge no por causa de las armas de fuego, sino que éstas son una variable que incide en el proceso que coincide con los procesos absolutistas y la descomposición de las estructuras feudales, pero no es monocausal.

    • 5/01/10 en 9:49 am

      Sin dudas que no es monocausal, mi afirmación, como lego en materias de historia es más modesta: sólo digo que me parece que no es coincidencia.

      Debo anotar, eso sí, que el estudio tradicional de la historia, en mi opinión, ha puesto demasiado énfasis en la narrativa de las élites (básicamente doctrinas políticas) y ha ignorado factores como la tecnología, que afectan más la vida del pueblo que si el gobernante sigue a Hobbes o a Locke.

  16. alicia
    25/12/10 en 11:01 am

    Hola que tal, mi pregunta es del tema :como saber a que clase de alimentos puedo tener alergia ya que mi medico no me hace ni caso y me ha mandado solo un protector de estomago , el qual no me hace nada!!!!!
    Mi estomago esta inchado como una bola, despues de comer me siento mas hinchada y con dolores en un costado de este y en el centro como un ardor profundo.Ahora me estan saliendo pupas por todo el cuerpo las primeras me han empezado en el estomago y van subiendo hasta la espalda y me pican mucho.He pensado en haxcer una dieta depurativa pero no se cual aunque la de caldo me gustaria saber como se hace y cuantos dias para saber si es una intoxicacion o no se .Ayudeme me encuentro perdida y con dolor, gracias.

  17. Liina Maartiin
    27/03/12 en 11:28 am

    Mui Buena Su Informacion 🙂

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