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Cómo me puse así III: la moral

Era callejero por derecho propio,
su filosofía de la libertad
fue ganar la suya sin atar a otros
y sobre los otros no pasar jamás.

Todos escuchamos cuando chicos esta canción, y de una u otra forma aprendimos que la regla de oro de la moral era no hacer daño a los demás. Sin duda que, así planteado, esa es una gran regla; el problema, como lo veo hoy, es que la gran mayoría no van más allá, y se quedan con esta moral de niños para toda la vida.

Puedo agregar aquí que el segundo tema que me marcó fue la lucha por los derechos humanos de mi madre. A pesar de ser de familia DC, ella defendía a los de izquierda, bajo el alero de la Iglesia y así me enseñó que los derechos humanos son para todo los seres humanos, no sólo para aquellos que nos parecen tolerables.

Estas cosas te dejan una marca indeleble, porque si bien puedo imaginarme siendo deísta (del tipo “Jesús fue un maestro sabio”) o incluso agnóstico (toda la historia es una gran conspiración), simplemente no puedo imaginarme negando los derechos humanos. Si se me demostrara que los DDHH son la idea más irracional del mundo, yo renunciaría a la razón.

Pero volvamos a nuestro relato: Primer año de la carrera de derecho, en el ramo de introducción al derecho, todos aprendemos sobre los diferentes sistemas normativos: moral, social y jurídico. Todos repetimos que la diferencia fundamental entre la moral y los otros dos ordenamientos es que ella mira además del acto interno, a la intención del sujeto que actúa. Con esto, bastan dos segundos para darnos cuenta que esa regla de “no dañar a otro” no es una norma moral, sino jurídica.

Nota: Luego, quien diga “mi moral es no dañar a nadie” simplemente afirma que no tiene moral. Admitir lo contrario implica que moral y derecho se confunden, lo cual es absurdo.

Pero claro, estas cosas se escuchan, memorizan, repiten para la prueba y luego se olvidan… sobre todo en primer año de universidad. Creo que estaba en segundo año cuando fui a una conferencia para jóvenes líderes, en una fundación cuyo nombre no recuerdo. Después supe que solían hacer estas reuniones para “reclutar” (por decirlo de algún modo) para algún sector político, pero conmigo no les resultó. Sí recuerdo que la charla que me interesaba era sobre el tema de la ética y la política.

En ella un profesor exponía acerca del estudio de la ética como si fuera un tema conocido por todos, así que yo quedé bastante colgado. Lo que luego logré rescatar de la charla fue un ejemplo de dilema ético que él mencionó. El caso era más o menos así.

Un grupo de prisioneros se encuentra en un campo de concentración. Como suele suceder en las relaciones humanas, uno de ellos establece una relación más cercana con uno de los oficiales del campo y se hacen amigos. Cambia el sentido de la guerra, y se les ordena a los celadores retirarse del campo de concentración, llevando consigo sólo a una parte de los prisioneros. El oficial ve una oportunidad de probar la lealtad y amistad de su amigo prisionero, y le ofrece una opción terrible: “Designa a uno de tus compañeros para matarlo, o de lo contrario yo dispondré que te maten antes de retirarnos”

¿Qué debe hacer el prisionero? Desde luego, matar a otro es malo, pero tampoco es que algo que el prisionero quiera o busque. Cierto, está presionado por la situación, y la recompensa no es sólo su vida ahora, sino ganarse la confianza del oficial y tal vez salvar otras vidas en el futuro.

Ya se pueden imaginar que la respuesta ética es “el prisionero no debe designar a nadie, aunque eso signifique su muerte”. Sin embargo, lo interesante, más que la respuesta en sí, era la lógica detrás de esta respuesta: la regla básica de la ética es “existe el deber de hacer el bien y evitar (o no hacer) el mal” y, por el contrario, no existe una exigencia ética de evitar sufrir un mal. En consecuencia, puesto en la disyuntiva de hacer un mal y recibir un mal, la ética debe inclinarse por recibir el mal, y no actuar inmoralmente.

La lógica es incuestionable, pero el resultado terrible. Creo que nadie reprocharía a ese pobre hombre por haber designado a uno de sus compañeros para la muerte, pero al mismo tiempo la razón exige afirmar la inmoralidad de su acto.

Para mí, este ejemplo fue la bala de plata para la moral utilitarista, porque su respuesta era claramente inferior. Un utilitarista diría que el resultado neto de vidas perdidas, sea la propia o la agena es el mismo, y por lo tanto el prisionero es libre para elegir cualquiera de las dos opciones, aún reconociendo que ninguna es óptima. En definitiva, la regla básica del utilitarismo es “debes buscar el mayor bien posible”, lo que deja sin contenido propio a la ética, porque nunca habría nada prohibido en tanto el resultado fuera bueno.

La verdadera respuesta ética, y lo inevitable que parecía me dejó confundido por un tiempo. Todos consideramos a la ética parte de la felicidad: nadie podría ser feliz si no se quiere a sí mismo, y nadie puede quererse si no estima que al menos la mayor parte del tiempo actúa correctamente. Es por eso que hasta los delincuentes intentan justificar su actuar.

Pero he aquí que la ética no ofrecía felicidad alguna, sólo exigía un deber, y por otro lado se me ofrecía una ética de cartón piedra, que sólo servía para justificar lo que yo ya había decidido

Entonces  ¿eso era todo? ¿Nada más que un viaje hacia Escila y Caribdis?

En este punto algo debió haber hecho “¡Clac!” en mi cabeza, porque, claro, Dios era la solución, si no el dios cristiano, al menos uno que pudiera recompensar los buenos actos y castigar los malos. Hay ciertas cosas que nunca serán aceptables. Todo el bien que haga un dictador no justifican la desaparación de una sola persona; todo lo que sufra en mi matrimonio no excusan el adulterio; ni las vidas que pueda salvar, la tortura de un terrorista. Cada vez que tomamos una decisión moral de este tipo, sabemos con total y absoluta certeza que sufriremos por ello, pero ¿Cuál es la opción? ¿Vivir sin moral? Desde entonces las ideas de derechos humanos, moral y religión han estado estrechamente unidas en mi cabeza.

A veces me pregunto cómo pueden vivir algunas personas con tan altos ideales éticos como “debemos conservar la tierra para nuestros nietos” o “ningún niño debe morir de hambre”, y al mismo tiempo no ver que todo eso, sin Dios, no es más que una moda. Supongo que es por mi temperamento, y a la mayoría de la gente le basta “saber” que es verdad.

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  1. jacinta p.
    1/04/09 en 3:40 pm

    Ethics & Morals (Quotes)

    “The greatest tragedy in mankind’s entire history may be the hijacking of morality by religion.”
    (Arthur C. Clarke / born in 1917)

    “The certainty of a God giving meaning to life far surpasses in attractiveness the ability to behave badly with impunity.”
    (Albert Camus / 1913-1960 / The Myth of Sisyphus, 1942)

    “A man is not moral because he is obedient through fear or ignorance. Morality lives in the realm of perceived obligation… ”
    (Robert Green Ingersoll / 1833-1899)

    “The old doctrine that God wanted man to do something for him, and that he kept a watchful eye upon all the children of men; that he rewarded the virtuous and punished the wicked, is gradually fading from the mind. We know that some of the worst men have what the world calls success. We know that some of the best men lie upon the straw of failure. We know that honesty goes hungry, while larceny sits at the banquet. We know that the vicious have every physical comfort, while the virtuous are often clad in rags.”
    (Robert Green Ingersoll / 1833-1899)

    “Like heterosexuality, faith in immaterial realities is popularly considered essential to individual morality.”
    (Wendy Kaminer / The Last Taboo /1996)

    “I believe that religion, generally speaking, has been a curse to mankind – that its modest and greatly overestimated services on the ethical side have been more than overcome by the damage it has done to clear and honest thinking.”
    (Henry Louis Mencken / 1880-1956)

    “Christian morality (so called) has all the characters of a reaction; it is, in great part, a protest against Paganism. Its ideal is negative rather than positive; passive rather than action; innocence rather than Nobleness; Abstinence from Evil, rather than energetic Pursuit of Good: in its precepts (as has been well said) “thou shalt not” predominates unduly over “thou shalt.”
    (John Stuart Mill / 1806-1873 / On Liberty / 1859)

    “If God kills, lies, cheats, discriminates, and otherwise behaves in a manner that puts the Mafia to shame, that’s okay, he’s God. He can do whatever he wants. Anyone who adheres to this philosophy has had his sense of morality, decency, justice and humanness warped beyond recognition by the very book that is supposedly preaching the opposite.”
    (Dennis McKinsey / newsletter Biblical Errancy)

    “I do not think that the real reason why people accept religion is anything to do with argumentation. They accept religion on emotional grounds. One is often told that it is a very wrong thing to attack religion, because religion makes men virtuous. So I am told; I have not noticed it.”
    (Bertrand Russell / 1872-1970 / Why I am not a Christian)

    “The Christian view that all intercourse outside marriage is immoral was, as we see in the… passages from St. Paul, based upon the view that all sexual intercourse, even within marriage, is regrettable. A view of this sort, which goes against biological facts, can only be regarded by sane people as a morbid aberration. The fact that it is embedded in Christian ethics has made Christianity throughout its whole history a force tending towards mental disorders and unwholesome views of life.”
    (Bertrand Russell / 1872-1970 / Marriage and Morals)

    “Whenever morality is based on theology, whenever right is made dependent on divine authority, the most immoral, unjust, infamous things can be justified and established.”
    (Ludwig Feuerbach / 1804-1872 / The Essence of Christianity, 1841)

    Todo iba bien argumentado hasta ….”no ver que todo eso, sin Dios, no es más que una moda.”

    Que pena.

  2. kewois
    1/04/09 en 11:32 pm

    .”no ver que todo eso, sin Dios, no es más que una moda.”

    Si hubiera una coherencia moral historica para las religiones……. si los adherentes a determinada religion fueran de algun modo mas morales que los demas……. Si el universo de por si presentara de forma inequivoca un sentido de justicia (no solo conjeturar que quizas mas adelante vendra un reino de justicia)…..

    entonces quizas podria Ud. tener razon en eso ultimo….

    Kewois

  3. Myriam
    2/05/09 en 2:05 pm

    Cuál dios?

    porque dios también puede ser una moda…

    concuerdo con Kewois

  4. 2/05/09 en 5:24 pm

    Hola Myriam, gracias por comentar. Creo que la respuesta a tu pregunta la di cuando puse “si no el dios cristiano, al menos uno que pudiera recompensar los buenos actos y castigar los malos.”

  1. 2/02/10 en 2:57 pm

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