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Mitos medievales

Mitos acerca de la edad media [en inglés]

No he encontrado en español una lista de mitos medievales como esta, tan breve y con su respectiva refutación. Léanlos y cuéntenme en cuáles creían Uds. en un momento u otro.

  • En la edad media se creía que la tierra era plana.
  • Los filósofos escolásticos medievales debatían acerca de cuántos ángeles podían bailar en la cabeza de un alfiler.
  • Los señores medievales gozaban de un ius primae noctis: un derecho legal o tradicional a mantener relaciones sexuales con la esposa de sus vasallos recién casados.
  • Algún Papa medieval instituyo el ayuno de carne los viernes para ayudar a la industria del pescado.
  • Los supuestos fragmentos de la Santa Cruz habrían bastado para formar un bosque entero.
  • Los vikingos usaban yelmos con cuernos.
  • Cinturones de castidad.
  • Un concilio de la Iglesia en el medioevo temprano (casi) declaró que las mujeres no tenían alma.
  • Santo Tomás creía que las mujeres eran hombres imperfectos.
  • Tabúes religiosos impedían las autopsias en cadáveres.
  • Las quemas medievales de bruja.
  • El sistema feudal.
  • El renacimiento.

Lo de ser plana la tierra yo lo aprendí (como todos creo yo) siendo muy joven cuando veía El Conejo de la Suerte, y lo tuve que desaprender muchos años despúes, leyendo a Santo Tomás de Aquino para mis clases de Introducción al Derecho. Esto tuvo cierta importancia, pues me enseñó que no se puede confiar en la TV para saber de historia.

Cosas como el ius primae noctis es algo que todos hemos escuchado, sin absolutamente ninguna fuente fiable, y sin embargo creemos porque a) es gracioso y b) corresponde con ideas previas acerca del medioevo.

Otras, como el del concilio y las mujeres no las había escuchado nunca, supongo que se originan en culturas que ven a la Iglesia Católica como algo ajeno y extraño.

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Categorías:Historia
  1. Kewois
  2. Ignacio Burges
    21/04/09 en 3:03 am

    Patoace mira lo que dice el Aquinate sobre la mujer (y su opinion es considerada predominante en la filosofia y teologia catolica hasta hoy):

    ” La mujer es, pues, un producto de la polución ambiental, un engendro monstruoso. Ella no responde -opina Tomás en su lenguaje más filosófico y abstracto que ecológico y plástico- «a la primera intención de la naturaleza», que apunta a la perfección (al varón), sino «a la intención secundaria de la naturaleza, como putrefacción, malformación y debilidad de la edad» (S. Th. Suppl. q. 52 a. 1 ad 2). La mujer es, pues, un producto secundario de la naturaleza, que se da cuando fracasa la primera intención de la naturaleza, que apunta a los varones. Ella es un varón frenado en su desarrollo, pero Dios cuenta de alguna manera con ese fallo que es la mujer. A decir verdad, no lo ha programado Dios de forma primera, sino secundaria o como fuere, pues «la mujer está destinada a la procreación» (S. Th. I q. 92 a. 1). Pero ahí se agota la utilidad de la mujer para los machistas y monacales ojos de Tomás.

    Tomás cita a Agustín sin nombrarlo; dice que la ayuda para la que Dios creó la mujer para Adán se refiere exclusivamente a una ayuda en la procreación, pues, para las restantes actividades, un varón sería mejor ayuda para el varón. También Alberto había dicho eso mismo (In II sent. 20,1 e In IV sent. 26,6). Los teólogos varones habían interiorizado a Agustín. Para la vida espiritual del varón, la mujer no tiene importancia alguna. Al contrario. Opina Tomás que el alma del varón cae de su elevada altura mediante el contacto de la mujer, como enseñaba Agustín, y su cuerpo queda bajo el dominio de la mujer, es decir, en «una esclavitud más amarga que cualquier otra» (In 1 Cor 7,1). Tomás cita a Agustín: «Nada arrastra hacia abajo tanto al espíritu del varón como las caricias de la mujer y los contactos corporales, sin los que un varón no puede poseer a su esposa» (S. Th. II-II q. 151 a. 3 ad 2).

    La mujer posee menor fuerza física y también una menor fuerza espiritual. El varón tiene «una razón más perfecta» y una «virtud (virtus) más robusta» que la mujer (Summa contra gent. III, 123). A causa de su «mente defectuosa», que, además de en las mujeres, «es patente también en los niños y en los enfermos mentales», la mujer tampoco es admitida como testigo en asuntos testamentarios, opina Tomás (S. Th. II-II q. 70 a. 3). (El derecho canónico prohibía a la mujer hacer de testigo en asuntos testamentarios y en procesos criminales; en los restantes casos se les admitía como testigos). También los hijos deben respetar la superior calidad de su padre: «Hay que amar más al padre que a la madre, porque él es el principio activo de la procreación, mientras que la madre es el pasivo» (S. Th. II-II q. 26 a. 10)”.

    Mayor detalle:http://www.vallenajerilla.com/berceo/utaranke/mujer.htm

    • 23/04/09 en 3:57 pm

      Interesante sitio, Ignacio, muchas lecturas que hacer.

      En cuanto a Santo Tomás, no cabe duda que no era un apóstol de la igualdad, como corresponde a todo buen hombre moderno, pero él tampoco era muy moderno.

      Si queremos conocer su opinión acerca de la mujer en general, debemos ir a la q. 92 de la Suma Teológica, y ahí nos encontramos con varias cosas interesantes.

      Por ejemplo, cuando el Santo refiere que la mujer es producto de una generación imperfecta, no hace más que repetir lo que decía la mejor ciencia de su época, que era la de Aristóteles. Según se explica en el artículo enlazado, la antigüedad conoció el semen más no el óvulo, y por lo tanto suponía que la potencia generativa se encontraba únicamente en el primero. Puesto que este provenía del hombre lo lógico era que produjera otro de su mismo tipo, y si producía una mujer, era porque había existido alguna alteración o “defecto” en el proceso generativo. Esto no es una opinión religiosa sino un hecho científico… del S. XII, pero hecho científico al fin y al cabo.

      Al contrario, Santo Tomás dice que la mujer es querida por Dios en sí misma, con lo que queda demostrado que la premisa (“Tomás de Aquino sostuvo que las mujeres no tenían alma”) es falsa.

      Aparte, en ese mismo artículo, el Santo dice algo que todavía occidente no entiende, mucho menos otras culturas:

      Fue conveniente que la mujer fuera formada de la costilla del varón. Primero, para dar a entender que entre ambos debe haber una unión social. Pues la mujer no debe dominar al varón (1 Tim 2,12); por lo cual no fue formada de la cabeza. Tampoco debe el varón despreciarla como si le estuviera sometida servilmente; por eso no fue formada de los pies.

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