Inicio > General > Cómo me puse así II: Todo sobre mi madre

Cómo me puse así II: Todo sobre mi madre

En la última época de este blog se ha dicho en varias ocasiones que soy machista. No se necesita ser psicólogo para saber que la forma cómo un hombre se relaciona con las mujeres depende en parte importante de la relación con la primera y más importante mujer en su vida, así que espero que, conociendo los lectores mi historia con mi madre, entiendan que sólo me considero machista en el sentido más restringido de la palabra.

Chile es un país de mujeres. Entre el varón mapuche que sólo servía para la guerra, y el hidalgo español que sólo pensaba cuándo podría obtener los suficiente para volver a Europa, los hijos de esta tierra no les quedó otra opción que volverse hacia su madre, una mujer de voluntad de hierro, dispuesta a todo por sacar a adelante a sus retoños y con total estoicismo ante la vida, en busca de protección y estabilidad. Por eso el chileno no es un hombre de familia, como lo podría ser un italiano; es un hijo de mamá.

Mi madre es una fiel representante de la raza que describo: dejó a su familia en las provincias del sur para estudiar derecho en Santiago, en tiempos que llegar a la capital era sinónimo de total desarraigo, se casó muy joven, tuvo dos hijos, obtuvo su título de abogado mientras nos criaba a mí y a mi hermana menor, y luego de 5 años de matrimonio se separó. Con su profesión y su esfuerzo, con cierta melancolía, pero sin quejarse nunca ante nosotros, nos dio una niñez alegre y plena.

En lo religioso, mi madre pertenece a la religión mayoritaria en Chile, que son los católicos-a-mi-manera, curiosa mezcla chilena del alma católica con la mente de un hippie. Se separó cuando el divorcio no era legal en Chile, y volvió a casarse sólo por el civil, pero vio de encontrar un cura católico que bendijera su nuevo matrimonio, y va a misa más o menos una vez al mes, contando sus irregulares visitas al santuario de Santa Teresa de Los Andes. No está dispuesta a que su situación marital sea revisada por un tribunal eclesiástico (y creo que tiene fundamentos para una nulidad) pero de todas formas respeta la prohibición de la Iglesia en cuanto a no poder comulgar y sé que sufre por eso.

Como provenía de una familia Demócrata Cristiana de Linares, por ser abogado y vivir en Iquique durante los años ’80, le correspondió a mi madre, primero defender a personas detenidas ilegalmente por la dictadura de Pinochet y luego convertirse en dirigente político, hasta ocupar altos cargos en los gobiernos de Aylwin (el primero democrático) y Frei Ruiz-Tagle, y ser miembro del Tribunal Supremo del Partido Demócrata Cristiano, un cargo más de prestigio que político.

Por todo esto, ya se imaginarán la profunda gratitud que me une a mi madre y la admiración que siento hacia ella, y esta emoción ha afectado decisiones importantes de mi vida y afecta mi forma de relacionarme con las mujeres. Cuando llegó el momento de casarme, para mí era esencial que mi mujer fuera profesional, pero sobre todo que fuera una persona a quien no sólo respetar, sino admirar, por su esfuerzo y por las decisiones que había tomado en su vida. Así escogí a una mujer, todo lo diferente que pude de mi madre, pero que reuniera esas características esenciales.

Entonces, cuando en los comentarios se me acusa de querer mujeres llenas de hijos, que no salgan de la casa, que no estudien, que sólo vivan en función de su marido, etc., ni siquiera me tomo la molestia de responder ¿Qué sentido tendría? No saben cómo yo veo a las mujeres, y no están respondiendo a mis palabras sino a lo que ellos, sin conocerme, creen son mis intenciones ocultas.

Entonces ¿Soy machista? Sólo en el sentido más restringido de la palabra, como dije en un principio, es decir, que no voy por ahí recitando la letanía de la igualdad absoluta y total entre hombres y mujeres. Claro, si un psicólogo con sus papeles progresistas al día dice “los hombres son de Marte, las mujeres de Venus” se convierte en un Best Seller, pero si un católico dice “hombres y mujeres son diferentes” entonces es un machista y opresor de las mujeres. Lo que demuestra, una vez más, que lo que pasa hoy en día por conversación y debate frecuentemente responden a la lógica del “ad hominem”, y lo escasos que son los enfrentamientos sobre ideas.

Anuncios
Categorías:General
  1. 3/03/09 en 2:52 am

    un beso a tu mamá!

    otro a tu sra. y a ti un abrazo!

  2. 3/03/09 en 5:13 am

    y bueno… que tu madre sea de una manera no fuerza el que tu seas de otra relacionada.

    Mi propia madre tiene una historia parecida a la tuya. Se separó relativamente joven, trabajó toda su vida para criar a sus hijos (y todávía trabaja) y pertenecía a la misma “religión” que tu mama (ya no, porque logré convencerla de que era una tontera y ahora vive mucho más feliz, pero ese no es el tema).

    El punto es que siendo mi madre una especie de ejemplo de mujer-profesional – independiente – trabajadora (al igual que tu madre)… sigue siendo un poco machista a un nivel inconciente, sobretodo en cuanto a los “roles” de los hombres y las mujeres dentro de la casa. De hecho mi hermano salió bien “macho” para muchas de sus cosas y yo no, siendo criados por la misma madre. Asi que no te salvas de ser machista.

    Tu, estimado, aunque no te guste reconocerlo SI eres machista… o por lo menos comulgas con los mandatos machistas de tu ONG y lo dices explícitamente. Eso se concluye de leerte a ti, sin necesidad de apoyarse en el esteretipo. Por supuesto que no creo que seas machista como el estereotipo (me imagino que no eres el padre de familia opus dei con 12 hijos que manda a las niñitas a atender atender a sus hermanos)… pero igual eres machista, quizas a un nivel que a tus ojos resulta sutil, pero para mi salta a la vista, es un tema de perspectiva.

    Y no tiene nada de malo, siempre y cuando lo reconozcas.

    saludos

  3. 3/03/09 en 9:51 am

    Gracias, Marta, se los daré de tu parte.

    Ricardo, me acusas de ser machista, pero admites que no soy cierto tipo de machista. Llamémoslo “machista tipo A”. Yo admito que a los ojos de algunas personas puedo parecer machista, aunque para mí no lo sea realmente, como explico en el post. Llamemos a este “machismo”, “tipo G”, para darte cierta libertad de maniobra.

    ¿Me podrías decir qué tipo de “machista no asumido” soy yo? No puedo ser tipo A, porque ese ya dijiste que yo no era, y tampoco soy tipo G, porque de eso soy asumido 🙂

    Entonces ¿Qué soy? ¿o soy machista automáticamente por ser católico? porque sería un tipo XX de “machista porque cree en la transubstanciación”.

  4. Kewois
    3/03/09 en 11:30 am

    Hola:

    Admirable la historia de su madre. Me parece que es un excelente ejemplo de vida.

    Creo que parte de su “machismo” (fijese que esta entre comillas) es mas de decir (o escribir) que de hacer, lo que nos lleva a que esperaré la 3ra entrega de esta minibiografia donde explique como y porque paso de una familia moderadamente catolica a ser catolico conservador. (Uno, si busca explicaciones simplistas, esperaria un cambio hacia el agnosticismo o ateismo, no hacia la ortodoxia).

    El catolicismo -a- mi- manera es la regla en todas partes, en mi familia tambien.

    Saludos
    KEwois

  5. 3/03/09 en 12:04 pm

    En mi opinión no se trata de tipos de machismo, si no de niveles.

    El creer en la transubstanciación no te hace machista, pero ser fanático de una organización que explícitamente excluye a las mujeres de sus “cargos directivos” si te hace serlo…. para dar un ejemplo fácil y obvio. Además, el creer al pie de la letra en un texto lleno de moralejas machistas (la biblia) no te ayuda mucho.

    Insisto, nada tiene de malo si lo reconoces… siempre y cuando no lo trates de imponer al resto.

    saludos

  6. 4/03/09 en 2:31 pm

    Muchas gracias, Kewois. Mi punto es que mi machismo no es de hacer ni de decir, sino de la forma como se percibe lo que digo, del tipo “si dices A, entonces debes opinar B”, cuando yo solo he dicho A, ¡y nadie me pregunta si opino B!.

    Espero no generar la espectativa de una historia de conversión, porque no la tengo, y por eso no espero que nadie se convierta por las cosas que digo. Mi intención es sólo explicar(me) lo que no está suficientemente explicado.

    Ricardo, nada de malo tiene imponer al resto, siempre que se haga por medios legítimos. Te lo digo porque, como abogado, vivo de imponer a los demás normas que ellos no han elegido (por ejemplo, si manejas curado te vas a la cárcel), pero lo hago con conciencia tranquila, porque creo que son normas legítimas.

  7. 5/03/09 en 6:30 am

    De acuerdo, imponer normas consensuadas (y que se puedan revisar) me parece lógico y mínimo. Abogar porque las normas estén alineadas con la ideología de unos pocos es lo que me parece mezquino.

    ¿No dices nada sobre el “machismo institucional” de tu iglesia?… ¿ni sobre el contenido machista (y misógino) de tu libro favorito?

  8. 5/03/09 en 9:29 am

    El problema de la legitimidad es más complejo que decir si algo proviene de la mayoría o de una minoría. La discriminación contra los judíos en Europa a fines del S.XIX e inicios del S. XX, por ejemplo, era mayoritaria, pero no por ello legítima.

    No digo nada porque son opiniones sin fundamento, al menos ninguno expresado aquí, al que pueda responder, y porque me parece absurdo que la Iglesia sea misógina, cuando es misma Iglesia predica cada día que la creatura más perfecta y poderosa que ha existido jamás en millones de años de historia y la inmensidad del universo, es una mujer.

  9. Kewois
    5/03/09 en 1:09 pm

    Pato:

    La biblia esta llena de pasajes donde se llama a la mujer a silencio, a obedecer al marido, etc.

    La mujer maravillosa de que habla es una mujer asexuada, ETERNAMENTE virgen, con una clara referencia a que el propio deseo sexual es pecado. Es una mujer que se somete y obedece.

    Hay y hubo sociedades mucho mas machistas que la iglesia pero no fue precisamente de esta que las mujeres obtuvieron sus derechos de igualdad en la sociedad contemporanea. Le recuerdo que el voto femenino solo se obtuvo en el siglo pasado.

    Y si bien entenderia que algunos cargos solo puedan ser ejercidos por hombres la posicion de la mujer en la jerarquia eclesiastica es practicamente nula. Por no mencionar grupos como el Opus donde hay una abierta discriminacion (por mas que sea “voluntaria”).

    Kewois

  10. 5/03/09 en 4:47 pm

    me sumo a lo que dice Kewois… esa mujer tan idolatrada en tu culto está mutilada en su sexualidad (algo que debería ser perfectamente natural)… pobrecita.

    No veo porque dices que lo que digo no tiene fundamento… ¿pueden o no las mujeres ejercer cargos “altos” en la jerarquía católica?… NO, eso es un hecho que no puedes negar. Si eso no es machismo, no se que es.

    No me voy a dar la lata de buscar citas biblicas donde se menosprecie y desvalorice a la mujer, pero está lleno de sitios que las coleccionan, es cosa de que tu mismo “googlees”. Reconozco que se da mucho más en el viejo testamento, pero el nuevo no alcanza a compensar.

    No te cuesta nada tratar de responderme… además mi pregunta es perfectamente legítima.

    saludos

  11. 5/03/09 en 5:26 pm

    Hablando de machismo y menosprecio a la mujer en la Biblia:

    1 Corintios 14:34
    “Vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice.”

    1 Timoteo 2:11
    “La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción.”

    Génesis 3:16
    “A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.”

    En fin, para qué seguir.

  12. 6/03/09 en 3:51 am

    yo creo que los católicos somos los menos machistas del mundo;

    para mí siempre fue significativo que en carreras “hard” como derecho y medicina (me parece que también en ingeniería, pero no tengo las cifras exactas), había más estudiantes mujeres que en la Chile 😉

    yo vivo en un país protestante y les aseguro que… que los católicos somos bien poco machistas 🙂

    nuevamente saludos a tus mujeres!

    Un abrazo Pato!

  13. 6/03/09 en 6:32 am

    Ah!, no sabia que todos los estudiantes de la católica eran católicos. Ni que todos los de la Chile no lo eran. ¿No te parece que el supuesto es demasiado fuerte?… yo estudié en la Chile y tenía compañeros de todos los tipos, desde ateos militantes hasta opus-dei y legionarios (mucho más “militantes” que los ateos, a todo esto). Quizas en la católica la cosa sea menos heterogenea, pero seguro que igual hay de todo.

    Mas allá del supuesto erróneo obvio, Marta, estas confundiendo correlación con causalidad.

  14. 17/03/09 en 7:47 am

    bueno, pero los que escriben esas tonterías no son chilenos (o viven hace como 20 years en Europa)!

  1. 6/03/09 en 7:40 pm
  2. 6/03/09 en 8:00 pm
  3. 2/02/10 en 2:56 pm

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: