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Usar condón es malo e ineficaz

Un lector nos comenta

“El condón es malo y además ineficaz”. “Nunca me prestaste una tetera y además te la devolví intacta”.

Dando a entender que en nuestra posición acerca del condón habría dos supuestos mutuamente incompatibles, lo que a su vez los invalidaría a ambos. Esta crítica es infundada, pues un mismo hecho puede ser analizado desde diferentes perspectivas, para llegar a diferentes conclusiones, que no sean incompatibles entre sí. Así por ejemplo, detonar una bomba atómica sobre la población civil puede ser muy bueno para observar los efectos de altos niveles de radiación sobre los seres humanos, y al mismo tiempo ser un acto moralmente malo.

Esta es una distinción que a veces nos cuesta hacer, porque cada uno tiende a adoptar la perspectiva de análisis que le resulta más favorable a la posición que ya ha decidido defender. Si hemos decidido que el sufrimiento animal es malo, no importan los avances científicos que se puedan obtener experimentando en animales, rechazaremos que se experimente en ellos, para luego esgrimir la misma necesidad de avance científico como criterio final, y así justificar la experimentación con embriones humanos. Los argumentos se acomodan a lo que ya hemos decidido apoyar.

En este caso, la pregunta es ¿qué debe responder la Iglesia cuando se plantea el uso del condón como aceptable por ser un mal menos? Asi, la discusión es eminentemente sobre la moral del acto y el deber moral de la Iglesia de entregar una u otra respuesta. No se plantea, en esta entrada al menos, el tema de la eficacia del condón para prevenir el embarazo o las consecuencias perniciosas de la activida sexual. Por eso decimos que el comentario es una crítica injusta al argumento que desarrollamos.

En todo caso, plantea otro asunto no menos interesante: Si el condón fuera razonablemente eficaz en prevenir una enfermedad ¿Debería cambiar el acercamiento de la Iglesia al tema? ¿Y si esa enfermedad fuera mortal?

Yo creo que no, que la moral muchas veces hace exigencias absolutas que nos ponen en situaciones incómodas, pero que debemos seguir, si queremos afirmar la bondad de nuestros actos. Ejemplo clásico: en un campo de prisioneros el oficial a cargo se acerca a uno de los internos y le ordena matar a otro interno, a su discreción; si no lo hace, el le matará. El caso plantea dos bienes en oposición: por un lado el no matar a un inocente, y por otro el conservar nuestra vida. La respuesta se obtiene considerando que nunca debemos hacer un mal (matar a un inocente), pero no estamos obligados a impedir que otro nos haga un mal a nosotros. Por lo tanto la solución moral a este dilema es que nuestro deber es no matar a un inocente, y asumir las consecuencias de esa decisión. Si perdemos nuestra vida, aún habremos conservado nuestra integridad moral y cuando está en juego la vida eterna, no es poco.

Creo que habitualmente esta es la gran diferencia de perspectiva que produce tantos conflictos entre el cristianismo y la cultura moderna.

¿Cómo se aplica todo esto al condón? Diciendo que, aunque fuera 100% efectivo en prevenir una enfermedad mortal, todavía su uso sería moralmente inaceptable (salvo casos muy particulares) y la Iglesia debería oponerse. Si eso implica que debemos encontrar otras formas más difíciles de obtener el mismo fin, pero moralmente aceptables, es una consecuencia que debemos aceptar.

Esto no implica que los criterios sanitarios sean los mismos, y la política que apoye un cristiano en cada caso dependerá de su discernimiento, pero hay que recordar que la Iglesia no es una institución dedicada a cuidar la salud de la población (al menos no primordialmente) sino a asegurar que cada uno de nosotros llegue al cielo. Es una cuestión de prioridades.

El problema sobre la eficacia del condón se plantea cuando las autoridades mienten descaradamente, diciendo que promover su uso entre la población general detendra el SIDA, que es la única solución a una enfermedad mortal, y que usado correctamente, es 100% seguro. Estas son mentiras terribles que afectan la salud de la población.

Entonces, cuando al argumento moral se suma el argumento sanitario y político de que “más condones” no es la solución al SIDA, puede que algunos se confundan entre ambos, y digan que hay una contradicción al afirmar que el condón es (moralmente) malo y (sanitariamente) ineficaz.

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Categorías:Sexualidad
  1. 2/03/07 en 11:35 am
  2. 2/03/07 en 2:41 pm

    Ambos casos están cubiertos en el texto. El primero está relacionado con una comisión que estudia la licitud de usar condón dentro de las relaciones conyugales, cuando uno de ellos está enfermo de SIDA. A eso me refería cuando puse “Salvo casos muy particulares”.

    El segundo caso tiene dos respuestas: es una nota bastante antigua que la propia jerarquía de la Iglesia Española se encargó de aclarar en días siguientes, y que la solución sanitaria para cada realidad es labor de los cristianos encontrarla, siguiendo las directrices morales de la Iglesia, como es el caso de la política ABC.

  3. 2/03/07 en 8:46 pm

    Éste me parece un excelente debate.

    Yo más bien he estado pensando últimamente que el condón en sí mismo no es malo: vaya, es un mero pedazo de látex. El contexto en el que se da su uso sí que lo es: se reemplaza el compromiso, la responsabilidad, la entrega y el amor absolutos por plástico. Se trunca la plenitud de la relación sexual (no nada más técnicamente, pues el plástico no es precisamente lo más romántico ni lo más cómodo) y se pone a un límite hasta dónde se puede llegar. Y si nos ponemos a pensar que la mayoría de las relaciones sexuales con condón son entre personas fuera del matrimonio y en relaciones no estables…

    Y, por supuesto, el caso de África es mucho, muy complejo… las consideraciones son otras. A casos extremos…

    ¡Saludos! ¡Gran post, por cierto!

  4. 2/03/07 en 10:28 pm

    Claro, no hay nada malo en sí mismo, ya lo dice el génesis, “y vió Dios que todo era bueno”. Lo malo son los actos humanos, y el uso que hacemos las personas de las cosas.

    Si nuestra moral cambia en casos extremos, no sirve. Es como un freno que funciona cuando vas a 10 km/h, pero no cuando vas a 100. Mejor nos buscamos uno que funcione siempre ¿no?

  5. Ulises
    5/03/07 en 7:42 am

    El comentario que da pie a esta entrada era mío. Creo que no es incompatible dar argumentos acerca de la moralidad o no del uso del condón por una parte y de su eficacia por otro. Ahora bien, para gente que defiende la postura de usted sí me parece una contradicción lógica, en tanto que su posicionamiento moral se mantendría aún cuando la eficacia del preservativo fuera plena.

    El ejemplo que usted pone de la bomba no me parece más adecuado. Yo pondría otro: pegar está mal y si además lo haces con esa birria de garrote no serás capaz de abrirle la cabeza a nadie. También está el chiste de Woody Allen: en este restaurante la comida es malísima y las raciones son tan pequeñas…

    Sinceramente y con todos los respetos, si su postura es moral, cíñase a sus argumentos morales.

  6. MSJ
    5/03/07 en 11:56 am

    La Iglesia Católica siempre ha enseñado que la anticoncepción es inmoral. La persistencia de los documentos papales sobre este tema indica que se trata de la enseñanza constante de la Iglesia.
    La anticoncepción o “control de la natalidad” es la interferencia deliberada en el acto marital para prevenir la concepción.
    Para comprender la enseñanza de la Iglesia sobre la anticoncepción es necesario comenzar por apreciar el propósito maravilloso de Dios para el amor conyugal…CUESTION QUE ACTUALMENTE ESTA MUY OLVIDADA,que el vaticano estudie el uso del condon, no significa que cambiara de postura,no es la primera vez que se hace El Papa Pío XI, en su Encíclica Casti connubii (1930), enseño: “todo uso del matrimonio en cuyo ejercicio el acto quede privado, por industria de los hombres, de su fuerza natural de procrear vida, infringe la ley de Dios y de la naturaleza, y quienes tal hicieren contraen la mancha de un grave delito” (Casti connubii #57). Posteriormente surgieron nuevos productos farmacéuticos haciendo mas fácil la anticoncepción. Dentro de la Iglesia surgió una fuerte oposición a la enseñanza del Papa. Pedían que se “actualizara” el magisterio de la Iglesia para adaptarse a los tiempos modernos…..Juan XXIII instituyó una comisión especial de expertos para estudiar a fondo la cuestión. Pablo VI confirmó y amplió la comisión de expertos pero además quiso dedicarse personalmente a estudiar y orar, comprendiendo la gran importancia de esta enseñanza para la vida conyugal. El Papa fue fuertemente presionado a ceder a las prácticas anticonceptivas que ya utilizaban muchos católicos. Sin embargo la perenne enseñanza de la Iglesia fue una vez mas proclamada en su encíclica Humanae Vitae, 1968. El Papa proféticamente advirtió que la mentalidad anticonceptiva conduciría al aumento del adulterio, el divorcio, el aborto legalizado y la desintegración de la familia. Juan Pablo II reafirmó en numerosas ocasiones la misma enseñanza.

  7. 5/03/07 en 1:23 pm

    El posteo https://patoace.wordpress.com/2007/03/02/el-condon-es-malo-e-ineficaz/#comment-1519 no hace sino recontra-requete archicomprobar mi ateísmo más declarado y militante.

  8. Juan Campos
    5/03/07 en 1:24 pm

    El Condon es un pedaso de plastico asiganrle la categoria de bueno o malo es asignarle valor moral a un trozo de materia carente de toda concepcionmoral.

    Que el condon sea usado para este o lo otro sea bueno o malo en las circunstancias que existan es absolutamente irracional, es como el chiste de Don Otto que vendio el sillon en que vio a su mujer siendole infiel con Fritz. La infidelidad, el sexo irresponsable, las enfermedades venereas o ETS, han existido y existiran con o sin condon. Mejor que exista el condon haber si con eso se previene un embarazo no deseado o una mortal enfermedad. N le veo el trsluz moral al uso del condon para mi es como tomar la descision de usar o no bufanda para protejerme el cuello del frio invernal.

    Los actos humanos estan sujeto a evaluaciones morales o religiosas sin tener que argumentar el instrumwnto que se usa para pecar o ser inmoral.

    Les dejo algo: Durante la “2a Guerra Mundial” las tropas aliadas tapaban la punta de sus armas con condones para que no les entrara el agua en las playas de Normandia. O sea le permitia usar sus armas para poder matar. ¡Maldito condon asesino!

  9. 5/03/07 en 2:22 pm

    Estimadísimo Juano, como le decía a Ululatus, estoy de acuerdo con que el condón es solo una cosa, lo malo es lo que la gente hace con ellas. Si te fijas el título hace referencia al comentario de Ulises, pero ligeramente cambiado: él dice “El condón es…” y el título se lee “Usar condón es…”.

    Ulises, mi argumento es moral y sanitario, no veo por qué no podemos conversar acerca de ambos aspectos. Como dejé claro, si usar condón fuera seguro sanitariamente, podríamos estar de acuerdo en eso y dejarlo fuera de la discusión. Lamentablemente no es así.

    Carlos, si alguien es ateo o creyente, debería depender de la verdad que hay en cada posición, no del resultado que esa verdad tenga sobre tu vida sexual. La posición del Papa es completamente coherente con la revelación cristiana, y a uno no le queda más que reconocer eso.

  10. 5/03/07 en 6:29 pm

    El posteo https://patoace.wordpress.com/2007/03/02/el-condon-es-malo-e-ineficaz/#comment-1519 no hace sino recontra-requete archicomprobar mi ateísmo más declarado y militante.

    No si se ve que es super pensado su ateísmo, casi tan pensado como el Dawkins…

    Como nota aclaratoria, los dos enlaces que nos trae Carlos Riquelme son sensacionalistas. El Vaticano no ha cambiado ni cambiara su postura, esas noticias son un malentendido que se suscito ya hace varios meses.

    El uso inmoral del Condón tienen su base en la enseñanza Católica y el respeto del plan de Dios para el hombre. Es obvio que no se puede basar en otro tipo de prerrogativas que no sean estas dos.

    Pero si se puede afirmar su efectividad o inefectividad contra la proliferación de enfermedades venereas -al margen de su condición moral o inmoral-… y el éxito en países como UGANDA contra el SIDA que rechazaron el condón y apostaron por LA FIDELIDAD, demuestran el caso.

    http://www.solidaridad.net/_articulo4021_enesp.htm

    ¿Les gustan los hechos a los ateos no?… ¿luchan por mejorar el mundo al margen de Dios? ¿quieren el bien para todos?

    Aboguen por la fidelidad, la responsabilidad y tiren el condón. Mas sencillo no puede ser.

    Pero no lo van a hacer, ¿por que? por ignorancia, lo que hoy hay es ignorancia, falta de cultura.. (que no significa leer muchos libros)
    «la categoría de una sociedad viene dada por la hondura de las cuestiones que en ella se plantean y se discuten»; y que «nuestros problemas de fondo no son políticos, son ante todo culturales. Padecemos un déficit intelectual que casi nadie parece advertir ni hacer algo por remediar. »

    http://www.iglesia.org/articulos/debate_dios.php

  11. 7/03/07 en 12:26 am

    Yo ya me perdí en eso de la efectividad del condón… Sólo sé que, efectivamente, si es utilizado correctamente es efectivo como anticonceptivo y previene la transmisión de algunas enfermedades venéreas en un alto porcentaje (más del 60%). Eso es un hecho.

    Lo que yo quiero comentar es que su utilización, en la mayoría de los casos, es profundamente a-moral, es decir, ‘sin moral’, ya que deja de lado el discernimiento, la responsabilidad y el compromiso, eximiendo así al acto sexual de su correcta profundidad y riqueza. Esto es cierto, sobre todo, si consideramos que la inmensa mayoría de las relaciones sexuales con condón tienen lugar fuera del matrimonio y en ‘relaciones’ sin amor verdadero, compromiso o estabilidad (sexo casual, prostitución, adulterio, precocidad por ignorancia)… ¡el problema NO es el condón, sino el cómo y por qué se dan esas relaciones! (por tanto, si su efectividad es de 80% o de 10% es irrelevante a esta discusión). Si estuviésemos hablando del uso del condón en países africanos completamente miserables en los que 30% de la población adulta está infectada de VIH como una de varias medidas tomadas para evitar una catástrofe en lugar de su uso en países completa o medianamente avanzados (en educación, salud, infreastructura o economía) en los que los adolescentes posmodernos hacen ‘de su culo un papalote’ o los adultos casados recurren a prostitutas dos veces por semana, otra sería la cosa

    En efecto, cuentan los casos extremos. En una situación de vida o muerte, según la tradición judeo-cristiana (o al menos la parte ‘judeo’), toda el código moral se reduce al 5º mandamiento en una sola de sus acepciones: no se puede sacrificar una vida inocente para preservar la propia.

  12. 7/03/07 en 7:27 am

    En esto de la moral, mis reflexiones son absolutamente amateur, pero mi modelo son los mártires, que murieron antes de mentir. ¿Cómo le dirías a un mártir “Eso de morir antes de negar a NSJC está bien, es sólo tu opción personal, lo que tú elegiste porque te gustó, pero la mía es igualmente válida”? ¿podrías decirte cristiano junto a él? ¿debemos ser menos que ellos?

    Uno puede calificar la responsabilidad individual de cada uno frente al acto, según las circunstancias y el conocimiento, pero la calidad moral del acto es siempre la misma: caso extremo o no, mentir es malo, y punto.

  13. 8/03/07 en 5:32 pm

    Estoy de acuerdo, mas al menos quisiera matizar.

    Hay distintos niveles de ‘maldad’ en los actos que violan la ley de Dios; siempre hay categorías. Matar siempre es malo, sí, pero no es lo mismo matar en defensa propia, matar en una guerra al enemigo, atropellar a alguien, matar a sangre fría y con premeditación, matar a un inocente indefenso (como podría ser el caso del aborto), matar a muchas personas (multihomicidas) o matar a millones desde un escritorio (genocidas).

    El gran psicólogo Viktor Frankl y el no menos grandioso teólogo Pinchas Lapide discutían esto en un maravilloso libro, Búsqueda de Dios y de Sentido de la vida. Cuando la esposa de Frankl fue separada de su marido al llegar a Auschwitz-Birkenau (sería la última vez que la vería), él la eximió de toda responsabilidad y fidelidad conyugal con tal de que sobreviviera: valía más la vida que la honra del marido o la castidad de la mujer. Y lo mismo hizo Frankl unos meses antes, cuando administró a su padre, octogenario y enfermo de pneumonía, una dosis letal de morfina en el campo de concentración de Theresienstadt.

    La doctrina del judaísmo (y creo que la del cristianismo también) al respecto es muy clara: si salvar la vida de otra persona está en juego, está permitido violar todos los preceptos de la Torá excepto el 5º mandamiento, en algunas de sus acepciones.

    Yo estoy muy conciente de que, como futuro pastor, no puedo ignorar las categorías y decir ‘es malo, y punto’. ¿Cómo podría decirle yo a Viktor Frankl o a alguien así: ‘Su esposa debería haberle sido fiel hasta el final’ o ‘Fue un crimen matar a su padre’? Tal vez sí, pero ¿cómo decírselo a un hombre con el brazo tatuado como ganado y con toda su familia asesinada?

    Yo no creo en el relativismo ni el contextualismo (en palabras de Habermas), pero sí en el discernimiento de espíritus, para actuar en absoluta libertad de acuerdo a nuestro Principio y Fundamente y auxiliados por la sabiduría de la Iglesia y la tradición judeo-cristiana.

  14. 9/03/07 en 10:36 pm

    Puesto que, como dije, mis reflexiones en torno a la ética son totalmente amateur, pensaba dejar el tema de los casos extremos hasta aquí, pero no puedo dejar de observar que el caso del anciano muerto por sobredosis de morfina viola el principio de no dar muerte al inocente.

    Por otro lado, si conservar la vida es la regla en situaciones extremas ¿Cómo cuadramos eso con Lc 12:4-5?

    Os digo, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, pero después nada más pueden hacer. Os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que, después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno. Sí, os digo, a este temed.

  15. 10/03/07 en 5:15 pm

    ¿Has visto la La lista de Schindler alguna vez? Viktor Frankl no hizo más que lo que hizo ese médico en la película, durante la evacuación del ghetto de Cracovia…

  16. 11/03/07 en 6:22 pm

    Claro que la he visto, y tengo en mente una entrada hace tiempo sobre ella. Respecto del médico, no me acuerdo qué hizo, pero supongo que le dio muerte a alguien inocente.

    ¿Se sigue de eso que es bueno dar muerte al inocente, si con eso evitamos su sufrimiento?

    No digo que una persona en esa situación pueda ver su responsabilidad seriamente disminuida, como ocurre con un suicida, pero objetivamente ¿diremos que es un acto bueno?

    Por otro lado, ¿cómo se diferencia este argumento del aborto por razones socio económicas o de salud? después de todo, ahí también se intenta evitar sufrimientos de una enfermedad o de una situación social de privaciones.

  17. 12/03/07 en 12:41 pm

    Pato y Ululatus, hay que recordar que la muerte a un inocente por salvarlo del sufrimiento, tiene su base en la revelación Cristiana, de darle sentido a ese sufrimiento.

    Creo que seria bueno una discusión acerca de la Moral Cristiana, contra una moral y ética ‘universal’

    La cuestión de fondo es ¿como convencer a alguien que no cree en la revelación Cristiana que su moral es una MORAL universal? ¿Como convencer a alguien que no cree en el ‘alma’ que un feto tiene valor y dignidad? ¿Como convencer a una persona de que su enfermo que esta conectado a distintas maquinas y que de por vida va a estar alli sufriendo, merece vivir a pesar de que el mismo no quiera, y de que eso tiene ‘sentido’ cuando esa persona no cree en ‘otra vida’?

    Creo que estas cuestiones son difíciles de afrontar…

  18. 15/03/07 en 11:20 am

    No vayas a creer que creo en esa falacia de acabar con el sufrimiento acabando con los que sufren, ¡para nada!

    Me refería a que a veces las situaciones de pecado social son tan enormes, tan extremas (la II Guerra Mundial es un buen ejemplo), que los individuos se ven despojados de su libre albedrío o de condiciones óptimas para respetar las normas morales convencionales y universales.

    El médico de La lista de Schindler, junto con su enfermera, durante la sangrienta evacuación del ghetto de Cracovia, dio una dosis fatal de veneno a sus pacientes sólo minutos antes de que soldados de la SS irrumpieran en el hospital y vaciaran sus subametralladores en las camas de los pacientes. (No tenía caso ‘evacuar’ a enfermos, débiles y moribundos, a Belzec, Treblinka o Auschwitz).

  19. 15/03/07 en 6:21 pm

    Es peligroso decir que las personas se ven despojadas de su libertad por las circunstancias, porque el cristianismo enseña que Dios siempre nos dota de la gracia suficiente para hacer el bien.

    En algunos casos una condición psicológica (como una depresión) puede quitarnos la libertad. Una condición cultural puede oscurecer la conciencia, y en ese caso seremos culpables en tanto hayamos podido vencer esa condición.

    Pero decir que una persona libremente puede escoger hacer un mal, y eso está bien… no sé, me parece grave.

  20. tito...
    16/03/07 en 12:26 am

    Buenas tardes.

    Ululatus:

    ¿Y cómo se aplican estas reflexiones al caso de África?

    Saludos

  21. 19/03/07 en 1:54 am

    En efecto, sé lo peligroso que es, pues sin libertad no puede haber responsabilidad. Y creo firmemente en la absoluta libertad que Dios le donó al hombre: la libertad incluso de realizar genocidios, erigirse como señores del bien y del mal, negar a Dios y escupirle en la cara, expulsarlo de nuestras vidas…

    Sin embargo, esa libertad no es total, nunca. Está limitada por leyes físicas: Einstein nos enseñó, por ejemplo, que la materia no puede alcanzar la velocidad de la luz, puesto que, si lo hiciera, se convertiría en energía. Las personas, por su parte, sin importar cuán lúcidas o inteligentes sean, están limitadas por su estructura de personalidad (heridas, sombras, humor), así como por su ignorancia o situación económica, cultural o social. Y ésa, precisamente, es por lo cual la Iglesia aboga por la verdadera libertad: por el crecimiento de la libertad personal y espiritual por medio de la fe (los Ejercicios Espirituales, por mencionar un caso concreto, sirven para ordenar los afectos desordenados, sanar las heridas e integrar las sombras de nuestra personalidad), por la educación en todos los niveles (es por ello que el pecado en estado de ignorancia no cuenta como pecado mortal) y por la justicia en los aspectos más terrenales de la vida del hombre (social, cultural y económica).

    En última instancia, Dios le otorgó al hombre, finito y con muchas limitaciones, una libertad casi total, pero una responsabilidad infinita hacia el otro (en palabras de Emmanuel Lévinas) y un amor igualmente infinito en forma de su propia Conciencia. Si vamos todavía más allá, le regaló también su Palabra relevada y el Magisterio de la Iglesia (parte obra de su Espíritu y parte obra de la inteligencia, de las conciencias).

    P. D. Ya ahondaré más en el post sobre la moral.

  22. 20/03/07 en 4:40 pm

    Tito:

    Todas estas reflexiones pueden servir para el caso de África, pero el punto es justamente que África presenta situaciones específicas y extremas que no es fácil exponer en unas líneas.

    El caso del condón en África es un excelente ejemplo: en definitiva, no es la solución, porque el problema del SIDA en mucho más profundo. Sin embargo, podría formar parte de un conjunto de soluciones a un problema apocalíptico. ¿Cómo? El condón no resolvería las cientos de miles de mujeres contagiadas por abuso sexual de todos los tipos, ni a los millones de niños que nacen de madres que ni siquiera saben que están enfermas. Tampoco acabaría con la falta de hospitales, escuelas, iglesias, medios de información, que hacen imposible concientizar siquiera de que existe un problema llamado SIDA. Ni los condones van a crear médicos que diagnostiquen el VIH, ni van a hacer que la gente supere el tabú social de irse a hacer la prueba, ni va a acabar con el prejuicio y la discriminación social sobre los infectados, ni va a proveer de los costosos tratamientos que necesita el enfermo de VIH para no desarrollar el SIDA. Sin embargo, podría disminuir los contagios entre los habitantes de regiones aún paganas o no cristianas o en las que aún existe la poligamia, entre parejas casadas en las que alguno de los cónyuges está infectado, entre las millones de personas que viven en la completa miseria, ignorancia y opresión. No es la solución a la raíz del problema, ni siquiera una solución moralmente correcta, pero sí podría salvar alguna que otra vida, que, al fin y al cabo, es lo primero.

    ¡Saludos!

  23. tito...
    20/03/07 en 5:32 pm

    hmm… lo pensaré.

    Gracias por la respuesta.

  24. NOMADA
    6/06/07 en 8:04 pm

    CREO Q EL USO DEL CONDON ES UNA BOBADA YA Q ES UN CASO DE SUERTE YA Q SI EL CONDON ESTA MALO LA MUJER DE TODAS FORMAS PUEDE QUEDAR EN EMBARAZO EL CONDON ES UNA FORMA DE ANTICONCEPTIVO INEFICAS Y MUY MAÑE

  25. 10/08/07 en 7:32 pm

    Ojalá Ululatus despeje su contradicción sobre el acomodo de matar a un inocente por razones tales como matar “amistosamente” a los enfermos del ghetto antes que los asesinaran los nazis. Lo ético era dejar que los ametrallaran, por doloroso que fuera; no se hubiesen manchado las manos con la sangre de sus hermanos(aunque respeto la intimidad de esas conciencias llevadas al extremo, cosa que no sucede al teorizar sentados ante un computador).

    Pienso como tú, el condón es malo porque sanitariamente no es confiable y da una sensación de inmunidad que no es tal; y porque se desvalora el don de la vida y su trasmisión. Si lo usan para evitar enfermedades entre casados, podría ser, creo, por los segundos fines del matrimonio, pero por lo general se usa el plastiquito de marras para gozar el placer del sexo sin asumir las responsabilidades y la dignidad que el acto sexual debe tener y no entre casados.

    También soy mera aficionada a los temas morales; no me hagan citar ni reinterpretar documentos que, al leerlos, he considerado suficientemente claros. Estos temas son resbaladizos. Se empieza por la caridad mal entendida (el sufrimiento y la injusticia sufridos con paciencia nos santifican si no podemos evitarlos sin pecar) y se termina sin argumentos coherentes para defender la vida del inocente y otros males terribles como negarse a la eutanasia y quién sabe qué nos depara el futuro.
    Saludos, Pato.

  26. Maxi
    29/04/09 en 3:28 pm

    Yo creo que el presidente de Paraguay hoy estaría muy agradecido si en el momento en el que mantenía relaciones sexuales alguien le hubiese dado un condón.
    …hoy no tendría estos escandalos…

  27. 15/03/10 en 6:26 pm

    estas p***# yjo de p***

  1. 14/03/07 en 11:22 pm
  2. 14/03/07 en 11:22 pm
  3. 20/03/07 en 10:48 pm
  4. 22/11/10 en 12:23 pm

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