Inicio > Sexualidad > Condón ¿mal menor?

Condón ¿mal menor?

La Iglesia se opone al uso de condones, eso lo sabe cualquiera, pero cada cierto tiempo aparecen reportes diciendo que tal o cual grupo de católicos entrega condones a personas que ya decidieron ir de juerga, sólo para evitar un mal mayor de propagar enfermedades de transmisión sexual, incluso contagiar a su propia familia ¿Cómo puede ser malo eso? nos preguntamos ¿Cómo puede la Iglesia oponerse al uso del condón para impedir enfermedades?

Muchos santos han dicho que si pudiéramos ver el pecado como lo ve Dios, huiríamos de él inmediatamente. Por el contrario, lo normal para el ser humano es ver el pecado a través de los ojos de nuestra cultura, y dejarnos llevar por los conceptos culturales de lo que es malo o bueno. Así, juzgamos a nuestros padres por haber discriminado contra las mujeres, mientras nos tomamos tranquilamente un café frente a mujeres en condiciones que ni las esclavas de la antigüedad aceptarían.

En el caso de los condones, nuestro juicio acerca del mal que hay en una noche de sexo está siendo alterado por el aprendizaje cultural. “No hay nada tan malo en una noche de diversión” decimos “pero las enfermedades de transmisión sexual ¡Uff! eso si que es complicado ¡Para qué hablar del SIDA!”

Entonces, para volver a ver el mal debemos asociarlo a algo que reconozcamos como malo

Cuando se produjo el golpe de Estado en Chile, muchos opositores al gobierno militar fueron perseguidos y luego encarcelados y torturados. Como no había cárceles para tanta gente, estas personas fueron retenidas cautivas, torturadas y muertas en el Estadio Nacional. Hasta allá llegó el Cardenal de Santiago Raúl Silva Henríquez, con una palabra de esperanza para los cautivos y de compasión para los captores.

Más tarde ese día, seguramente el Cardenal llegó hasta su casa para dormir. Imaginemos que a altas horas de la noche llegó hasta la casa del Cardenal un cabo con un mensaje del capitán de ejército a cargo de los detenidos del Estadio Nacional: “las palabras del Cardenal lo han conmovido realmente y a pesar de que tenía órdenes de torturar por 4 horas y luego matar a un terrorista, pensaba que tal vez lo mejor sería darle muerte directamente y luego falsificar el reporte ¿Sería lícito eso?”

Obviamente nadie esperaría que la respuesta que diera el Cardenal Raúl Silva sea “sí, es mejor que lo mate sin torturarlo”, él haría todo lo posible por convencer al militar de no seguir una orden injusta.

Una situación análoga ocurre cuando a la Iglesia se les presenta el mal alternativo del condón y las relaciones fuera del matrimonio: ambos son inaceptables.

Cuando la Iglesia rechaza el uso del condón, incluso en aquellas situaciones que nos parece razonable usarlo, está luchando no sólo contra el mal que hay en el uso desordenado de nuestras capacidades sexuales, sino también contra la costumbre que tenemos de aceptar el pecado como comportamiento normal.

Anuncios
Categorías:Sexualidad
  1. 23/02/07 en 7:57 pm

    El Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud está en proceso de prepar un informe para el Papa acerca de la gravísima situación en África y la posible liberalización de la doctrina sobre el condón en estos casos: específicamente, la de matrimonios en los que un cónyuge es portador del VIH.

    El problema con el condón, al menos en el caso extremo de África, es que, pese a lo que diga la opinión pública, es poco factible que resuelva el problema. Tengo un amigo jesuita, médico, que estuvo 3 años en Burundi atendiendo a enfermos de SIDA. Gracias a lo que él me ha contado, descubrí que existe una crisis humanitaria gigantesca en África por causa del SIDA: falta de hospitales y médicos (la gente no sabe si está enferma porque no hay quién ni cómo se lo diga), falta de alimentos, medicinas y personal (no hay cómo cuidar a los enfermos que se les diagnostica VIH/SIDA), cultura de la superstición y discriminación (la gente enferma es relegada y rechazada, por lo que el temor a hacerse la prueba o confesarse enfermo es enorme), etcétera, etcétera.

    En Ruanda, por ejemplo, durante el genocidio de hace una década, más de 300.000 mujeres tutsis fueron violadas por la milicia hutu: el 80% fueron contagiadas de VIH. Pero, ¡claro!, si los violadores hubiesen utilizado 300.000 condones…

  2. 24/02/07 en 9:03 am

    Estoy al tanto del trabajo de esa comisión, veremos lo que dicen. Mi punto va más al caso en que una persona ha decidido mantener relaciones sexuales fuera del matrimonio y como a veces se sostiene que en ese caso sería aceptable que la Iglesia recomendara el uso del condón.

    Sabemos que el condón no soluciona nada, pero es interesante preguntarse qué pasaría si el comdón fuera tan efectivo como lo imaginan su adeptos. ¿Sería mayor la presión sobre la Iglesia para aceptar su uso? no parece que se pueda presionar más ¿debería entonces la Iglesia cambiar su acercamiento al tema?

  3. 26/02/07 en 8:52 am

    (…) las relaciones fuera del matrimonio: ambos son inaceptables.

    ¿Esto se aplica a los católicos o pretenden imponerlo a la sociedad completa?

  4. 26/02/07 en 10:32 pm

    Estamos hablando de moral (como queda claro al hablar de bien y mal), y como tal se aplica a todas las personas.

  5. Ulises
    2/03/07 en 7:03 am

    “El condón es malo y además ineficaz”. “Nunca me prestaste una tetera y además te la devolví intacta”.

  1. 2/03/07 en 10:39 am
  2. 7/03/07 en 11:27 pm

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: