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Una cultura que desprecia la virginidad…

… es una cultura que odia a los niños.

Con este lema, Mark Shea publica frecuentemente notas salidas en la prensa gringa donde se expresa, todavía subconscientemente, el odio a los niños y su inocencia, que es lo que define a la niñez. Así se acumulan los pedófilos que intentan presentarse como la siguiente rebeldía, los ingenieros sociales que tratan de rebajar la edad para tener sexo con niños y los artistas que se preguntan “¿qué hay de malo en el sexo con niños?“, sin mencionar a los comerciantes ávidos de incorporarlos a los clientes del mercado del sexo.

Algunas veces, este rasgo de nuestra cultura se vuelve evidente por sí mismo, como en el caso de este premiado comercial de condones:

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Normalmente no veo la necesidad de reproducir aquí estos llamados de atención, porque los veo ajenos a nuestra cultura, salvo un día en que un diario publicó dos noticias: una encuesta que decía que los chilenos valoramos cada vez menos la virginidad, y otra donde se decía que el abuso infantil había aumentado explosivamente… obviamente a nadie se le ocurrió relacionalas. Pero cuando un autor tan importante como Alan Moore toma el baluarte del odio a los niños, al menos algo hay que dejar.

¿Quién es Alan Moore? Básicamente es el emperador del mundo del comic hoy en día. Para el gran público, es el creador de los personajes de muchas películas y series de TV como “La Cosa del Pantano”, Hellboy, La Liga Extraordinaria, V de Venganza y Desde el infierno. En el mundo del comic, su influencia se ha dejado sentir en Batman y la serie Watchmen.
¿En qué trabaja ahora? En un nuevo comic llamado Lost Girls:

Lost Girls, es sin dudas pornografía. En sus páginas, Alicia, de Alicia en el País de las Maravillas, Dorothy del Mago de Oz, y Wendy de Peter Pan, recuerdan sus historias íntimas en gráfico detalle, y tienen muchas aventuras sexuales juntas. Practicamente hay un acto sexual dibujado en cada página.[fuente]

¿Qué afán puede tener Alan Moore en destruir para el gran público estas historias de la niñez? A juzgar por sus palabras, no tenemos suficiente exposición a la sexualidad en nuestra cultura, y necesitamos, por nuestra estabilidad mental, que los artistas eliminen toda traza de inocencia en los niños. Eso nos hará personas más felices y adecuadas.

Creo que nuestra cultura lamenta haber perdido la inocencia, lamenta que todas las relaciones se midan en cuanto a la satisfacción sexual que nos puedan brindar, lamenta, en definitiva, haber escuchado a Freud. Pero al mismo tiempo, cual Gollum colectivo, es incapaz de abandonar aquello que le hace sufrir y odia a los que le recuerdan la inocencia y la alegría. Dicho de otro modo, somos cerdos, pero para que nadie nos lo recuerde, haremos que todos sean como nosotros.

No contentos con esto, Alan Moore ha tocado los clarines de la campaña para corromper no solo a los niños, sino el mundo en donde ellos viven, y peor aún, nuestros recuerdos.

No es coincidencia que nuestra época, llena de estímulos sexuales y satisfacción en las más diversas formas, sea al mismo tiempo una gran consumidora de pornografía infantil.

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Categorías:Sexualidad
  1. Abberline
    24/08/06 en 11:43 am

    Con todos mis respetos, permítame en primer lugar que la información de usted acerca de la persona y la obra de Alan Moore es considerablemente deficiente. Este autor no ha creado a la Cosa del Pantano, que yo sepa no tiene nada que ver con Hellboy, nunca ha desarrollado ningún proyecto relacionado conla TV y su relación con el mundo del cine es la misma que puedan tener Will Shakespeare o Jane Austen. Moore es, esencialmente, guionista de comics y autor de una novela y media (esto es, en fase de creación).

    Por lo demás, créame que puedo respetar la manera de pensar de usted. Puede a usted no gustarle la pornografía y encontrarla incluso ofensiva o repugnante. Pero de ahí a considerar que un autor tan reconocido como Alan Moore odie a los niños, media una distancia que no me resulta admisible.

    En este sentido, me permito reproducir aquí una cita del autor a este respecto y dejarle un enlace a la entrevista completa de la que la extraje. Le recomiendo que la lea, Moore es una persona inteligente, culta y ciertamente aguda en sus reflexiones. Por cierto, la entrevista y la cita están en inglés; le ruego me disculpe por no traducirlas:

    “Over here we have the Today program, a radio program, and they were the ones who first informed me of the Great Ormond Street story. They aired the subject of Lost Girls a couple weeks ago, and the first question the interviewer asked me, with a microphone practically halfway down my throat, was, “If even one child is harmed as a result of Lost Girls, how would you feel?” I wish I’d said, “If even one Ministry Of Defense covert weapons expert was found dead in the woods as a result of being outed by the Today program, how would you feel?” But instead I said I’d feel very surprised, because as far as I’m aware, attacks upon children are generally predicated upon the psychopathology of the individual involved rather than upon expensive, over-wordy literary pornography”.

  2. 24/08/06 en 1:47 pm

    Gracias por tu comentario Abberline, y sobre todo por las correcciones respecto de la obra de Alan Moore. Confío en que mi error no es tan grave ya que sólo hacía referencia a algunas obras para presentar a Alan Moore al público general.

    No he dicho que Alan Moore odie a los niños, digo que “Una cultura que desprecia la virginidad es una cultura que odia a los niños”. El caso de Lost Girls y Alan Moore no es más que una evidencia más de la validez de esa vinculación.

    No tengo razones para pensar que Alan Moore odie concientemente a los niños, pero sí estoy profundamente en desacuerdo con su opinión de que los ataques a los niños sean producto de psicopatologías. De ser así, no podríamos condenar a los agresores por que serían enfermos mentales. Claramente, ese no es el caso. Trabajé como abogado hace algún tiempo en el tema de delitos sexuales contra menores, y el tema de imitar con niños lo que los agresores habían visto en la pornografía era muy común.

    Al parecer el enlace con la dirección de la entrevista se perdió.

  3. Ruth
    13/07/07 en 3:38 pm

    ¿Cómo puede Abberline defender al tal señor Moore? en español…y el argumento que supuestamente lo sustenta si lo deja en otro idioma..menos mal que le inglés no es tan desconocido.

    Pero si da pena que eso le parezca válido. Y catalogar la pornografía como del gusto de alguien o no, no es lo mismo que tener la opción de usar hielo en una bebida. No, esos gustos no son tan inofensivos. Que pesar la ceguera.

  4. yuri
    22/03/12 en 9:10 pm

    bueno el tema de virginidad no puede afectar xq es importante en cada persona sea hombre o mujer

  5. selvita
    22/03/12 en 9:16 pm

    no pueden decir q es una cultura q odia a los niños xq cada uno debe cuidarse debe sentirse como un niño inocente

  6. 8/04/12 en 8:56 pm

    Hasta donde recuerdo, quienes primero tuvieron problemas con la edad mínima para casarse y (obviamente) tener relaciones sexuales fue la iglesia, que suponía que ante la menarquía la chica ya era mujer.
    (El vaticano tuvo que cambiar esa ley para someterse a la jurisdicción de Roma).

    consumidora de pornografía infantil. como en México, devotos católicos.

    Si bien comparto bastante su opinión respecto a los niños y el sexo, la virginidad es tema aparte. Y sobre todo, esta dejando de lado grandes verdades

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