Inicio > Pro-vida > Aborto y personalidad

Aborto y personalidad

Uno de los motivos por los cuales en mi perfil digo que soy fanático de internet, es porque esta maravillosa tecnología nos entrega la posibilidad de acceder a una diversidad de opiniones y confrontarlas de una forma que no sería posible de otro modo.

En la práctica, cualquiera que tenga alguna duda u opinión sobre un tema y que quiera profundizar al respecto, puede acceder a la red y escuchar los diversos enfoques directamente de la boca de sus proponentes. En el caso de la Iglesia Católica, que tiene tantas leyendas negras colgadas al cuello, esa es una gran bendición, porque sus respuestas son excelentes.

Como es de esperar, el tema del aborto es ampliamente discutido en la red con mayor o menor éxito. Luego de haber reunido algo de experiencia en el tema, quisiera usar esta pequeña tribuna para hacer un llamado: abandonemos la terminología sobre la persona y la personalidad en el debate sobre el aborto.

Normalmente una discusión en este ámbito llega o pasa por la pregunta acerca de si el feto es o no una persona. Muchas veces este punto consume gran parte del bando de ancha en la conversación, suponiendo que si llegamos a establecer que el feto es una persona, habremos avanzado en conseguir nuestra meta.

  1. El problema es que nadie sabe a ciencia cierta qué es una persona.
    Los cristianos usamos el término para referirnos a Dios y decimos que en un Dios hay tres personas.
  2. El Derecho distingue entre personas naturales y personas jurídicas, y las hace equivalentes en muchas áreas.
  3. Durante la historia han habido seres humanos que nos son personas y animales que sí lo han sido.

Todo esto apunta a demostrar que el concepto por el cual nos esforzamos tanto (reconocer la calidad de persona del feto) es tan amplio y poco claro, que no se ve qué ganaríamos con establecerlo. La indeterminación del concepto permite que los defensores del aborto digan cosas tales como

Pero entonces un óvulo fecundado no es un ser humano, sino un proyecto de ser humano. Que no es lo mismo. […] la clave es que la pregunta “en qué punto se considera un ser humano?” no tiene respuesta razonable. O mejor dicho, si tiene respuesta: la humanidad no está en un punto, sino en una línea. [fuente]

y

Es que la humanidad es una cuestión demasiado amplia para delimitarla a un único punto, un instante. La cualidad de humano es algo que se va ganando. [fuente]

Insistir sobre la personalidad deja abierta la puerta para que el día de mañana salga una ley (o peor, una sentencia) que diga que el feto, o los judíos o los negros, no son personas. En ese caso no habríamos ganado nada.

En cambio, propongo que usemos el término “individuo de la especie humana”. La ventaja de este enfoque es que nadie podría acusarnos de fundar nuestra posición en la fe, pues esta categoría es estrictamente biológica, y por otro lado no está sujeta a arbitrariedad: o se es individuo o no, o la especie es humana o no lo es.

Anuncios
Categorías:Pro-vida
  1. 31/07/06 en 1:11 am

    Patricio, después de leer y releer el comentario acerca de este tema me he puesto a pensar, y a establecer algunos puntos, porque si el concepto de persona parece tan equívoco en distintas áreas del conocimiento, se puede establecer una analogía, la cual nos podría ayudar ante el tema, por cierto bien serio, del aborto.

    Por persona se tendría que entender a cualquier ente (espiritual, natural o jurídico) que sea capaz de comunicar a otro lo que experimenta y lo que vive. Por ello la distinción más grande que nos diferencia de los animales (y también, irónicamente, lo que nos hace comportarnos como tales) es el uso de la palabra y del lenguaje. De ahí que en la Trinidad se use el concepto de persona (hipóstasis) ya que cada uno de ellos (Padre, Hijo y Espíritu Santo) comunica de si a los demás su propia relación. En el aspecto jurídico, las personas naturales y jurídicas comunican y establecen sus derechos a partir de sus propias necesidades y deberes.

    En el caso del ser humano que está por venir, el decir individuo no lo diferencia de cualquier embrión animal u otro objeto de investigación. El decir persona nos lleva a todo un grito de deberes y derechos, pero ¿qué es lo que comunica un ser en desarrollo? La exigencia de su derecho a la vida, ya que ha cambiado, el cuerpo de la mujer para ingresar a este mundo, y sin que la mujer por voluntad propia lo haya cambiado. Con el simple hecho de existir en el vientre de la mujer comunica su aparición única e irrepetible en este mundo.

    El ser humano, por sí es persona, ya que es comunicación. Rebajar su dignidad y reducirlo a un hecho de este mundo es lo que se ha querido hacer, ¡qué mayor referencia lo que ha ocurrido este año! Primero el Evangelio de Judas y luego la Película “El Código Da Vinci”, que han querido reducir nuestra dignidad humana a una inmanencia y no hacia una trascendencia divina, como lo es Jesucristo mismo. Para reducirnos a un número que puede ser estudiado, clonado, y además que mientras más se endeude mejor para el comercio actual. Para más profundidad sobre esto último visita mi blog.

  2. 5/08/06 en 12:09 am

    Es muy interesante lo que planteas, Cristián, y estoy seguro que en un ámbito de respeto y comunicación mutua, se podría sacar mucho la definición de persona que propones.
    Lamentablemente, mi experiencia en el debate me indica que no siempre es posible profundizar en definiciones, sobre todo de un concepto tan importante como persona. De ahí mi enfoque del tema.

  3. Azucarado
    7/08/06 en 11:50 pm

    esta definicion de Cristian Ahumada “Por persona se tendría que entender a cualquier ente (espiritual, natural o jurídico) que sea capaz de comunicar a otro lo que experimenta y lo que vive”, permitame con todo el respeto que se merecen objetarla, acaso no espersona aquel ser humano que adolece de facultades para comunicar(entiendase es mudo e iletrado)?, la definicion de persona debe ser mas especifica para diferenciarla de los demas animales y mas orientada a lo fisico.

  4. zoidzilla
    21/02/08 en 7:26 pm

    Persona es un concepto que establece el legislador, que puede definir cualquier cosa -incluso una barbaridad- como tal: \”Son personas todos los individuos de la especie humana, cualquiera que sea su edad, sexo, estirpe o condición.\” Pero, digamos que en un arranque de locura, este ente estatal establece excepciones a dicha definición; o como ha ocurrido en la antigüedad, humanos que NO eran personas; o décadas atrás, categorías de personas.

    O al revés, proyectos como Gran Simio, que pretende conceder los mismos derechos de una persona a los grandes simios; o el establecimiento de entes humanos como personas jurídicas; demuestran que su definición, entregada al arbitrio del legislador, es cambiante.

    En cambio, individuo o humano es mucho más definitorio, además de comprobarse científicamente mediante examen genético, y no se presta a dudas ni falsas interpretaciones a lo Lyssenko.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: