Inicio > Política y derecho > Educación y estatismo

Educación y estatismo

Esta columna de Agustín Squella, por ejemplo, refleja la actitud de los personeros de la concertación frente al tema [El Mercurio, 30/06/06]. La primera mitad se resume simplemente como:

Pinochet, ¡Buuu!
LOCE de Pinochet
Ergo
LOCE, ¡Buuuu!

Luego se manda este numerito:

De partida, la ley contiene una mala definición de educación, así como una declaración -“la educación es un derecho de todas las personas”- acompañada de deberes muy endebles del Estado, tales co-mo “contribuir” al desarrollo y perfeccionamiento de la educación. Porque no se necesita ser estatista para saber que la realización efectiva de los derechos sociales demanda del Estado muchos recursos y una presencia que no sea la de un simple observador de la realidad. Y a quienes crean que los derechos sociales no son derechos humanos con el mismo título que los derechos civiles y políticos, me gustaría recordarles esta frase: un Estado de Derecho sin derechos sociales es un Estado de Derecha.

A pesar de sus prevención, Squella “muestra la hilacha” estatista, al afirmar que el Estado es el único que puede satisfacer los derechos sociales. No es así, debemos siempre tener en cuenta el principio de la subsidariedad, que no es de derecha, sino cristiano. En el caso particular de la educación, este es un deber y un derecho primordial de los padres, al cual el Estado, que está a su servicio, debe contribuir.

Esto, en uno que se dice intelectual cristiano es particularmente grave, por lo que mencionaba hace unos días, al hablar sobre solidaridad.

Mientras tanto, el líder de los intelectuales progresistas modernos liberales en Chile, Carlos Peña, se preocupa por aquel opresivo régimen en que los padres (¡horror!) tiene la libertad de transmitir sus ideas a los hijos: [El Mercurio, 25/06/07]

Perderíamos esa imagen de la escuela como una institución atada con firmeza a un proyecto nacional y a la expansión de la república. Y ese es el problema. Porque sospecho que no es sólo la calidad de la escuela la que hoy está en crisis. También lo está el relato —el proyecto colectivo— que hasta ahora la legitimaba a ella y a las profesiones educativas.

Así que somos liberales y progresistas, hasta que llegamos a considerar la educación de los niños; ahí olvidamos todo individualismo y nos volvemos adherentes del proyecto nacional y republicano.
Especulo que en algún oscuro rincón de su conciencia, se dan cuenta de la paradoja liberal, que si cada uno afirma la libertad de perseguir su propio proyecto de vida, no hay vida en comunidad posible, y la única solución es que el Estado limite precisamente la libertad que se intentaba afirmar.

Al ser cuestionado en el blog, llega a preguntarse:

la diversidad es buena; pero ¿cuánta? Después de todo también nos interesa seguir siendo, al margen de nuestras diferencias, una comunidad con valores comunes y nos interesa que los niños de hoy tengan experiencias comunes para que puedan reconocerse cuando adultos;

Es decir, aquí tenemos a un adalid de la diversidad de la tolerancia y diversidad sexual, preguntándose si no será mejor limitar la diversidad educativa. ¡Esa diversidad sí que es peligrosa!
Cuanta soberbia academia y cuanta ignorancia en humanidad.

Anuncios
Categorías:Política y derecho
  1. 4/07/06 en 8:38 am

    hola Pato: yo no estoy segura de que la intención sea “favorecer la igualdad de oportunidades”, al menos no aquí, pues más bien parece que lo que se pretende es igualar mentes (y no oportunidades), al menos eso me quedó bastante claro tras leer infumables libros escritos por pedagogos de salón (han de mantener y crear más peustos de trabajo, claro) de los que hay que examinarse para poder optar a la oposición (examen de Estado) a profesor de ciclo superior (secundaria) en España. No pretendo juzgar intenciones, pero desde luego que el fin perseguido no me parece loable y no pensaré tampoco bien donde el sentido común me dicta ¡peligro! Diversidad, valores… como si la naturaleza humana no existiese y debiera crearla el Estado… Te encantaría el libro de Steven Pinker: La tabla rasa. Llevo unas 70 pág. y me cuesta soltarlo…
    un saludo.

  2. 4/07/06 en 10:59 am

    En Venezuela la intención de la reforma de la Ley es meramente totalitaria establecer el Estado docente que impide la participación de la familia en la educación religiosa. Estamos dando la pelea en contra pero todo parece que la dictadura sigue sus pasos agigantados en el total dominio de las mentes. No se le agradece a Bachelet el cariño que le tiene al dictador Chávez
    saludos
    Carlos

  3. 4/07/06 en 10:04 pm

    Bueno, Dasgretchen, al menos eso es lo que dicen, y así justifican el “igualar mentes”.
    Googlié a Steven Pinker, ese libro que mencionas se ve muy interesante, ya nos darás una reseña y resumen.
    Apostol, ojalá que los obispos se enfrenten al dictador, al menos para defender sus escuelas.

  4. 7/07/06 en 8:42 am

    Si me da el tiempo, tenlo por seguro 😉 Un saludo y mucho ánimo

  5. 11/07/06 en 3:01 pm

    Estoy de acuerdo con tu comentario. Tanto Squella como Peña, son a fin de cuentas estatistas. Son “liberales” con comillas. Dan por sentado que todos partiendo con igual base, llegaremos a la misma meta. Esa es versión que los textos de economía ha divulgado como una carrera. Si bajas del Centro Estudios Públicos un ensayo del filósofo libertario Robert Nozick, verás que él refuta eso.
    Además, si fueran ambos liberales, no cuestionarían el hecho de que los padres saben lo que ellos quieren para sus hijos.
    Discrepó “Especulo que en algún oscuro rincón de su conciencia, se dan cuenta de la paradoja liberal, que si cada uno afirma la libertad de perseguir su propio proyecto de vida, no hay vida en comunidad posible”. Eso en realidad no ocurre.

  6. 13/07/06 en 10:44 am

    Llevamos en España veinte años de ingerencia estatista en la educación, y cada vez el cerco a la libertad es mayor. En la quinta reforma de la ley de la enseñanza -porque lo creais o no llevamos cinco en este espacio de tiempo- se va a introducir una nueva asignatura de carácter obligatorio, que es “Educación para la ciudadanía”, en la cual los niños son obligados a aprender la visión de la sociedad, la moral y las costumbres del gobierno de turno. Tremendo.
    ¿Cuando se darán cuenta que la comunidad se construye en la verdad y no en lols panfletos? A no ser que lo que prefieren es una masa informe de individuos manipulables, y no realmente una comunidad en libertad fundamentada en la verdad.
    Ánimo, no desfallezcais en la lucha de la opinión, que yo veo aquí -en España- el pobre resultado de reformas estatistas, que no han hecho sino arruinar uno de los sistemas de educación pública más exigentes que había en Europa, donde a base de estudiar, se aprendía a pensar.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: