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¿Qué hay en dos mil años?
En una entrada anterior, un visitante comentaba:
Es una falacia sostener que la iglesia católica sea la institución católica sea la más longeva de la humanidad, el judaísmo tiene más de 2700 años y la civilazion egipcia tiene más de 3700, es más la democracia nació V siglos antes de la nueva era.
Primero, debemos aclara la cuestión acerca de la cuenta de los años. A pesar de que la era cristiana ya lleva 2013 años, la Iglesia no nació en el 1 Antes de Cristo, sino en el 33, 50 días después de la muerte y resurrección de NSJC (evento cuya fecha, por cierto, conocemos con bastante precisión), para pentecostés, cuando los apóstoles reunidos en el cenáculo recibieron el Espíritu Santo, y con Él la fuerza para iniciar su misión. Así, hoy la Iglesia puede exhibir 1980 años de existencia, lo que todavía es bastante ¿no?
Luego, la pregunta es si podemos calificar de extraordinario o fuera de lo común que una institución dure tantos años, o es algo que sucede todos los días. Para dilucidar ese punto debemos investigar si existen otras cosas que puedan compararse a la Iglesia, y en qué sentido. Nuestro visitante menciona “la democracia”, pero no parece muy justo poner una idea política en el mismo plano que una organización. Si así fuera, bastaría con decir que la familia, la propiedad o el matrimonio son “instituciones” y que ciertamente existían antes que la Iglesia.
La conversión de Roy Schoeman: judío ateo a católico
Roy Schoeman era un ateo, hijo de sobrevivientes del holocausto, que tuvo una conversión milagrosa, a los 30 años, cuando era profesor de la Escuela de Negocios de Harvard. Esta es mi traducción de la historia que él mismo publica en su sitio web Salvation is from the Jews:
Mis padres eran judíos observantes en Europa, que huyeron a los EUA para escapar del Holocausto. Fui criado como un judío “conservador”, y era bastante pío por naturaleza y muy entusiasta en la instrucción religiosa que recibí y las actividades religiosas en las que participé. Asistí al programa de educación religiosa de la escuela vespertina judía en mi sinagoga (“Hebrew School”) durante toda la escuela secundaria. Era muy cercano a mi rabino y a varios de los seminaristas que eran mis profesores en la Hebrew School. Como si fuera providencial, el rabino de mi pueblo natal era Arthur Hertzberg. Uno de los más destacados rabinos en los EUA, fue presidente del Congreso Judío Americano, consejero de varios presidentes, y escribió un número de libros best seller sobre judaísmo e historia judía. Mi profesor favorito de la Hebrew School, con quien era particularmente cercano, también se convirtió en un rabino prominente que más tarde encabezó el seminario rabínico judío más grande en los EUA.
Al crecer, yo era inusualmente devoto y apasionado acerca de Dios y el judaísmo, aunque el contexto suburbano y conservador en que estaba realmente no aportaba a una vida de piedad, fe y oración. En mi último año de secundaria conocía un muy carismático rabino jasídico místico (Shlomo Carlebach) que solía recorrer el país dando “conciertos”, que eran realmente encuentros de oración sobre los cuales él presidía, tocando guitarra y cantando canciones jasídicas de adoración, mezclado con relatos religiosos y enseñanzas. Tenía un gran número de seguidores entre los hippies judíos y estudiantes universitarios. Empecé a seguirlo y pasé el verano siguiente viajando en su séquito. Quería vivir mi vida para Dios y con Dios, y mientras estuve en Israel consideré abandonar mis planes de ir al M.I.T. y permanecer en Israel, estudiando en una de las yeshivá de Jerusalén (que son escuelas donde jóvenes dedican su tiempo a la oración y el estudio religioso, lo más cercano que el judaísmo tiene a la vida religiosa). Pero me decepcioné por cierta esterilidad y frialdad que vi en ellos, y que no reflejaban una verdadera intimidad con Dios.
Ay de mí si no predicara el evangelio
Me entero a través de infocatólica que el Pentágono ha decidido perseguir a los soldados que propaguen su fe, y mi primera reacción fue “¡Que rápidamente nos han impuesto el viejo don’t ask, don’t tell!”. Ese era el nombre con que el lobby gay describía la política de las fuerzas armadas de los EUA sobre los homosexuales en sus filas: no preguntes, no digas. Recién hace un par de años se dejaron sin efectos estas medidas, y ahora ha regresado, esta vez para perseguir a los cristianos que hablan de su fe con sus compañeros de armas.
Específicamente el Pentágono emitió un breve comunicado de prensa, indicando que el proselitismo político no está permitido dentro de Departamento de Defensa, las cortes marciales y los castigos no judiciales se decidirán caso a caso, según reportó el Washington Times.
A ojos del público general, puede parecer una política, tal vez dura, pero justa en cuanto se aplica a todas las religiones por igual. Sin embargo, su claro matiz anti cristiano es evidente cuando consideramos la actitud que tienen hacia los no creyentes, las principales religiones a las que se aplicará esta medida.
Ekklesia, Iglesia y las puertas del infierno
Todo católico que se precie de tal debería conocer la famosa promesa de NSJC a San Pedro:
Mt 18, 16 Y yo te digo: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella.
Y entendemos que Jesús compara a Pedro con una de las piedras que sirven de cimiento a nuestras las iglesias, y que Él construirá sobre él el magnífico edificio de la Iglesia, de modo que será firme y permanente, y sus enemigos no lograrán derribarla. Al menos para mí, este es el sentido primario de las palabras de NSJC, impregnada de comparaciones arquitectónicas, que se refuerzan aún más cuando recordamos que otras traducciones hablan de que serán las “Puertas del Infierno” las que no prevalecerán contra la Iglesia.
Pero ¿Qué pueden haber entendido lo apóstoles cuando Jesús dirigió estas palabras a San Pedro?
Sabemos que “iglesia” proviene de la voz griega compuesta que se translitera como “ecclesia“, que significa “los convocados”, y que originalmente designaba a la asamblea que en las ciudades griegas reunía a los varones adultos, órgano político que fue introducido durante las reformas de Solón, en el S. VI antes de Cristo. Esta nota etimológica ha llevado a algunos a sostener que las palabras de Cristo acerca de la Iglesia nunca habrían sido realmente pronunciadas por Él, sobre todo en el evangelio de San Mateo, sino que corresponden a interpolaciones posteriores, producto de la penetración del mensaje cristiano en una cultura helenizada.
El aborto en caso de violación
En una columna de hace ya algún tiempo, el Decano de la Facultad de Derecho de la U. Diego Portales y columnista de El Mercurio Carlos Peña, plantea un argumento a favor del aborto en caso de violación, que puede resultar interesante de considerar, pues se basa en lo que el Estado puede exigir a los ciudadanos. El profesor Peña señala:
No es difícil estar acuerdo en que la violación es una experiencia devastadora para la mujer, un atentado a su libertad personal y sexual. También podemos estar de acuerdo en el fruto de esa violación es inocente. La cuestión [es] ¿podemos imponerle a la mujer violada, contra su voluntad expresa, la carga de sobrellevar un embarazo que le recuerda la experiencia humillante y desoladora de que víctima con el argumento que, de esa forma, salvará a un inocente?
[...]
Una exigencia semejante es excesiva. Y es que en la vida hay actos moralmente obligatorios (y la mayor parte de ellos el derecho debe recogerlos) y otros son supererogatorios (actos que por ir más allá de lo que podemos exigirnos mutuamente, el derecho no puede recoger). Estas últimas son el tipo de cosas que hacen los santos y los héroes. Por supuesto, una mujer violada puede decidir ser heroína o santa (y se ganaría la admiración de todos), pero esa no puede ser una obligación coactiva que impongamos a quien ya ha sido víctima.
Me gusta esta columna, porque no es extremista en el tema del aborto. Por ejemplo, al hablar del feto como un “inocente” reconoce que no estamos ante una cosa o una parte del cuerpo de la mujer; o al indicar que hay imperativos morales que deben ser acogidos por el derecho, despeja toda esa tontería de “eso dirás tú, pero no puedes imponerme tu moral”.
Con eso, podemos enfocarnos en el argumento de fondo, acerca de qué puede exigir la sociedad a una mujer embarazada producto de una violación.
Almah, parthenos y virgen (Parte II)
Veíamos ayer que el tema de las profecías no era tan sencillo como ir por la calle con un calendario en la mano, y marcando cada hecho vaticinado por un libro del Antiguo Testamento. Al contrario, cuando nos adentramos en los textos lo más común es encontrarnos con muchas ambigüedades, que dejaba un amplio margen a la interpretación.
Es indudable que en la Palestina del S. I de nuestra era existían una serie de expectativas respecto del Mesías, basadas en las profecías más claras y reiteradas del Antiguo Testamento, como que sería un descendiente de David, que reuniría a las tribus israelitas dispersas entre las naciones paganas, que liberaría a los hebreos de dominaciones extranjeras y que sería el Rey de los Judíos. Todos estos anuncios se cumplieron en NSJC, aunque cada uno con cierto matiz inesperado, según lo que esperaban la mayoría de los judíos.
Por otro lado, hay varias características de la misión mesiánica de NSJC, que hoy entendemos como esenciales, pero que en realidad nadie se las esperaba. Por ejemplo, no había ninguna profecía que apuntara claramente a que el Mesías sería Dios mismo (¿poderoso? Seguramente ¿Santo? Sin dudas, pero ¿Dios mismo? De ningún modo), que resucitaría, que aboliera el sábado o las leyes sobre alimentos de Moisés, o que no tuviera por padre a un ser humano.
Ahora bien, el hecho de que nadie lo esperara, no significa que no haya sido profetizado. Como les comentaba, el Antiguo Testamento está plagado de pasajes enigmáticos, cuyo significado sólo se hace evidente a la luz de hechos posteriores. Lo que propongo es que a esta categoría de eventos anunciados pero inesperados, es que pertenece el texto de Isaías:
14 Por eso el Señor mismo les dará un signo. Miren, la joven está embarazada y dará a luz un hijo, y lo llamará con el nombre de Emanuel.
En la polémica, en la discusión apologética, ciertamente que existe la posibilidad de plantarse diciendo “almah es mujer joven, no virgen, que se dice betulah, Isaías puso almah y no betulah, y no hay nada más que agregar”, y encerrarse ahí podría ser una táctica ganadora. Sin embargo, en un examen sincero, limitarse a este enfoque tiene el grave defecto de que no explicacómo San Mateo pudo haber cometido un error tan básico y fácil de descartar. Después de todo, no olvidamos que él mismo era judío, escribió probablemente en arameo y que sus lectores inmediatos eran muy probablemente una comunidad de judíos recientemente conversos, perfectamente capaces de detectar un abuso de sus Escrituras.
En cambio, podemos intentar profundizar un poco más y examinar si este pasaje del profeta razonablemente podría haberse entendido como una profecía cuyo cumplimiento estuviera pendiente en tiempos de Jesús.
La profecía de la concepción virginal (Parte I)
Cuando hablamos de los milagros que acompañaron el nacimiento de NSJC, sin dudas que el primero que se nos viene a la mente es el de su concepción virginal. Por eso puede resultar sorpresivo para el “cristiano de a pie” el enterarse que en las disciplinas dedicadas al estudio de las religiones y la Biblia existe la opinión mayoritaria de que San Mateo hizo una lectura errada del texto del Antiguo Testamento, para aplicarlo forzadamente al evento milagroso que estaba relatando.
Examinemos entonces los antecedentes de estos textos, y veamos si existen motivos fundados para acusar al autor inspirado de la Sagrada Escritura de inventarse una profecía para su maestro.
Nuestro punto de partida es el Evangelio según San Mateo, que en su capítulo 1, señala:
20 Mientras pensaba en esto, el Angel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo. 21 Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos sus pecados».
22 Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el Profeta: 23 “La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emanuel”, que traducido significa: «Dios con nosotros».24 Al despertar, José hizo lo que el Angel del Señor le había ordenado: llevó a María a su casa, 25 y sin que hubieran hecho vida en común, ella dio a luz un hijo, y él le puso el nombre de Jesús.
La referencia “el Profeta” se entiende hecha a Isaías, quien es tenido como el más grande entre los autores de los libros proféticos del Antiguo Testamento. Cuando vamos al libro de Isaías, encontramos en su capítulo 7, con el relato de un ejército que se apresta a invadir Jerusalén, pero Dios dice predice que no la conquistarán, y en prenda de su palabra, ofrece a Ajaz rey de Judá realizar un “signo”, con las siguiente palabras:
10 Una vez más, el Señor habló a Ajaz en estos términos: 11 «Pide para ti un signo de parte del Señor, en lo profundo del Abismo, o arriba, en las alturas».
12 Pero Ajaz respondió: «No lo pediré ni tentaré al Señor».
13 Isaías dijo: «Escuchen, entonces, casa de David: ¿Acaso no les basta cansar a los hombres, que cansan también a mi Dios? 14 Por eso el Señor mismo les dará un signo. Miren, la joven está embarazada y dará a luz un hijo, y lo llamará con el nombre de Emanuel. 15 El se alimentará de leche cuajada y miel, cuando ya sepa desechar lo malo y elegir lo bueno. 16 Porque antes de que el niño sepa desechar lo malo y elegir lo bueno, quedará abandonada la tierra de esos dos reyes, ante los cuales estás aterrorizado. 17 El Señor hará venir sobre ti, sobre tu pueblo y sobre la casa de tu padre, días como no lo hubo iguales desde que Efraím se separó de Judá».
Aquí tenemos el anuncio de un niño que nacerá y será llamado “Emmanuel”, y si bien esta versión habla de que “la joven está embarazada”, ese mismos pasaje suele traducirse como “la virgen está embarazada”, apuntando a un milagro que anuncia la llegada del Mesías.
Como les decía, la opinión actualmente mayoritaria es que la palabra del idioma hebreo que se solía traducir como “virgen” es “almah”, que no tendría ninguna connotación acerca del estado marital de la persona, sino que sólo haría referencia a una mujer joven, de modo que San Mateo habría “forzado el texto” de Isaías, para ganar un anuncio milagroso para su Maestro.
¿Es esta una conclusión razonable?
“El matrimonio gay jamás llevará a legalizar la poligamia…
… y es profundamente ofensivo y denigrante que si quiera planteen dicha posibilidad”

Así nos acusaban de exagerar y de intentar asustar a la población, cuando en realidad lo único que buscaba el lobby gay es acceder a esas hermosas familias que tiene los heterosexuales.
Pues he aquí que ni siquiera se han aquietados las aguas en torno al matrimonio homosexual, cuando la idea de legalizar la poligamia se propone seriamente en la revista Slate.
Señala el artículo:
Mientras la Corte Suprema y el resto de nosotros estamos enfocados en el derecho humano de igualdad de matrimonio, no olvidemos que el combate no termina con el matrimonio homosexual. Necesitamos legalizar la poligamia también. La poligamia legal en los Estados Unidos es la opción constitucional, feminista y sexo-positiva. Más importante, de hecho ayudaría a proteger, potenciar y fortalecer a mujeres, a los niños y las familias.
Actualmente todas las familias polígamas, incluyendo aquellas responsables y saludables, son forzadas a ocultarse (a pesar de la abiertamente polígama familia Brown en el programa de TLC). En el resultante aislamiento, el crimen y abuso pueden prosperar sin contrapeso. Los niños en comunidades polígamas aprenden a temer a la policía y no tienden a reportar un vecino abusivo si sospechan que sus propios padres pueden ser capturados en una investigación criminal posterior. En un Estados Unidos con poligamia legalizada, las familias plurales responsables podrían emerger de las sombras, haciendo que sea más fácil para las autoridades perseguir a los criminales que permanecen ahí.
Curso rápido de contradicciones bíblicas
Conversando acerca de los mitos de la resurrección, un lector comenta:
No entiendo que se pida la cabeza de un teólogo clavada en una pica, por decir que la visita de María a Isabel fue simbólica y no histórica, y que luego se pueda decir que igual lo de los doce apóstoles de San Pablo pudiera ser simbólico y que no importa que en realidad fueran once.
Y no entiendo que después de dos mil años si le preguntas a dos católicos distintos, incluidos teólogos y obispos, no se ponen de acuerdo sobre lo que es simbólico y lo que es histórico.
¿Adán y Eva son simbólicos o existieron realmente?
¿Realmente metió Noé en un arca a una pareja de cada animal, dinosaurios incluidos?.
¿Y Jonás estuvo tres días dentro de una ballena?.
¿Y las plagas de Egipto de veras las mando Dios?.
¿El Sol se paró en el firmamento para que Josué ganara una batalla?.
¿Sansón tenía una fuerza sobrehumana y los filisteos eran tan tontos que no se dieron cuenta de que el pelo le volvía a crecer?.
Etc. etc.
Como estas dificultades parecen relacionadas con la comprensión de la Biblia, aquí va un curso flash sobre la comprensión católica de la Biblia. Correcciones y precisiones son bien recibidas en los comentarios.
La Biblia es, en todo lo que afirma el texto, Palabra de Dios y por lo tanto inerrante. La clave está en saber qué afirma el efectivamente el autor y en qué es diferente de lo que cada uno pueda entenderle. Esto es así porque los católicos entienden que Dios ha elegido usar a ciertos hombres concretos para manifestar Su palabra (a diferencia de lo que los musulmanes creen acerca del Corán) y por lo tanto ellos usaron formas de expresarse que son propias de su tiempo, cultura e incluso características personales.
El censo en Chile y los católicos
A principios de abril se publicaron los resultados finales sobre del censo de vivienda y población, realizado en Chile en 2012. Según el INE, a mediados del año pasado nuestro país tenía 16.634.603 habitantes, lo que representa un aumento en la población cercano al millón y medio de personas respecto de la década anterior, pero con una tasa de crecimiento de población anual intercensal a la baja, de 1,64 para 1992; 1,24 para 2002; 0,99 para 2012.
A la consulta “¿Cuál es su religión o credo?” que se realizó a los mayores de 15 años, el 67,37% respondió “católica”; el 16,62%, “evangélica”; y el 11,58%, “ninguna”; repartiéndose el 4,43% restante entre testigos de jehová, mormones, judíos, religiones indígenas, budistas, ortodoxos, musulmanes y Bahá’i, en ese orden.
Desglosado por edad, el tramo entre 15 a 29 años declara su identidad católica en un 62,30%, hasta llegar al tramo de 60 años o más, que hace la misma afirmación en un 75%. Entre los que dicen no tener ninguna religión, la tendencia por edad es inversa, comenzando con 11,58% para el tramo más joven, y terminando con un 6,55% en los que superan las seis décadas de vida.
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